Marc Márquez celebra el noveno título Mundial de MotoGP
Emoción a raudales: así celebró Marc Márquez su noveno título mundial de MotoGP
El de Cervera certificó, con su segundo puesto en Motegi, el título mundial de MotoGP a falta de cinco carreras y nada más cruzar la línea de meta la emoción se apoderó de él
Marc Márquez vuelve a ser el rey de MotoGP e iguala a Valentino Rossi
el circuito de Motegi ha sido testigo de la coronación de Marc Márquez como eneacampeón del mundo de MotoGP, situación que la he hecho igualar a Valentino Rossi en la clasificación de pilotos con más títulos en la categoría reina del motociclismo mundial.
El de Cervera certificó el título de campeón a falta de cinco carreras para el final de la temporada y lo hizo después de completar un gran premio para el recuerdo en Motegi, un circuito en el que ya había ganado cinco veces a lo largo de su carrera deportiva.
Nada más cruzar la línea de meta, la emoción se apoderó de Marc Márquez y todo el equipo de Ducati saltó hacia el muro del pit lane para celebrar con el piloto de Cervera su noveno título de MotoGP, el primero como corredor oficial de la escudería italiana, que le fichó a finales de 2024 tras la salida de Enea Bastianini.
Lo primero que hizo Marc nada más acabar la carrera fue levantarse la visera del casco y empezar a llorar de alegría. Había vuelto a ser el rey de MotoGP y Ducati le tenía preparada varias sorpresas. Una de ellas fue un vídeo en el que aparecían algunos de los momentos más duros de los últimos años y eso le hizo emocionarse aún más.
Tras ese vídeo, el piloto de Cervera se dirigió al parc fermé del circuito de Motegi y lo hizo acompañado, como no podía ser de otra forma, de la bandera de España. Después se bajó de la moto, celebró el título con el equipo y colocó en el trofeo de campeón la placa en la que aparecía grabado su nombre y la escudería que le entregó Carmelo Ezpeleta, CEO de Dorna Sports, la empresa propietaria de MotoGP, en un pequeño podio que había montado Ducati para la ocasión.
En definitiva, lo vivido en el parque cerrado del circuito japonés fue sólo el principio de un día histórico para Marc y, por ende, el motociclismo mundial. El español había vuelto a ser campeón y lo iba a celebrar al máximo.