Vista área de Nueva York
EE.UU. enciende las alarmas por una inflación del 3,7 % mientras España normaliza un 4,9 %
El repunte de los precios desata el temor a nuevas subidas de tipos en EE. UU., mientras la inflación española alcanza máximos desde febrero de 2023
La inflación vuelve a convertirse en una de las principales preocupaciones de la economía estadounidense. El índice de precios de consumo (IPC) alcanzó en septiembre el 3,7 % interanual, tres décimas más que en agosto, y ha encendido las alarmas de los mercados financieros ante la posibilidad de que la Reserva Federal vuelva a subir los tipos de interés. Esta situación contrasta con la de España, donde los precios han aumentado un 4,9 % en septiembre sin despertar una reacción comparable.
En Estados Unidos, los precios aumentaron un 0,6 % mensual, impulsados especialmente por la gasolina, que se encareció un 9,1 % respecto a agosto. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, también repuntó hasta el 2,6 % interanual, dos décimas más que el mes anterior.
John Kerschner, director global de Productos Titulizados y gestor de carteras de Janus Henderson, advierte de que la inflación ha superado ampliamente las previsiones y puede obligar a la Reserva Federal a endurecer nuevamente su política monetaria.
Según explica este economista, la probabilidad de una subida de tipos en la reunión de octubre supera ya el 50 %, mientras que los mercados prácticamente descuentan un incremento antes de finalizar diciembre. El analista considera, además, que una sola subida podría resultar insuficiente para contener las expectativas inflacionistas.
Mientras tanto, el IPC español ha alcanzado el 4,9 % en septiembre, seis décimas más que en agosto y más del doble del objetivo de estabilidad de precios del Banco Central Europeo (BCE), situado en el 2 %.
La inflación acumula tres meses consecutivos de incrementos, desde el 3,6 % de julio hasta el 4,3 % de agosto y el 4,9 % de septiembre. La subyacente también ha aumentado, hasta el 3,1 %, cinco décimas por encima de la estadounidense.
Este incremento está motivado, en buena medida, por el encarecimiento de los combustibles. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el gasóleo cuesta un 34 % más que hace un año y la gasolina se ha encarecido un 27,5 %, pese a las bonificaciones aprobadas por el Gobierno.
La subida también alcanza a otros gastos habituales de los hogares. La electricidad se ha encarecido un 11,4 % interanual, mientras que determinados alimentos registran incrementos especialmente elevados, como las hortalizas (17,3 %), los cítricos (15,1 %) o los huevos (12,3 %).