Pedro Sánchez y Fernando Grande-Marlaska, en una reunión el pasado 31 de julio en Ceuta
La verdad se abre paso
El informe de la Policía contra el relato oficial desarma a Sánchez y a Marlaska
El ministro y la Moncloa se desvinculan del documento, tan abrumador que obliga al Gobierno a pedir públicamente explicaciones a Marruecos. Ello, a un día de que el presidente comparezca en las Cortes
El informe enviado por la unidad de inteligencia de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional a la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón ha hecho saltar por los aires el débil relato con el que el Gobierno de Pedro Sánchez lleva más de un mes tratando de exculpar a Marruecos; aferrándose a la falta de pruebas.
La portavoz del Ejecutivo lo había reiterado este martes desde la Moncloa una vez más, horas antes de que El Español desvelara el contenido del documento, que apunta a que gendarmes marroquíes a las órdenes de agentes de paisano guiaron a la masa humana hacia la ciudad autónoma: «No hay ninguna evidencia, ningún informe, ningún indicio de que Marruecos participara», sostuvo Elma Saiz.
Pero resulta que sí las hay. Resulta que el lunes, mientras Pedro Sánchez agradecía al reino de Mohamed VI su colaboración entre reverencias radiofónicas en la SER, el CENIF entregaba sus conclusiones a la magistrada instructora de la Audiencia Nacional. Ni Rusia, ni Israel, ni tampoco la «internacional ultra», como apuntó el presidente. Fue Marruecos, según la inteligencia policial.
El informe ha provocado un terremoto político el mismo día en el que hay convocadas concentraciones por toda España en defensa de Ceuta; algunas de ellas en ayuntamientos gobernados por el PSOE, cuyos alcaldes se han rebelado contra las órdenes de su partido de no participar. Y, sobre todo, a un día de que Sánchez comparezca este jueves en el Congreso. Ya estaba cautivo de Marruecos. Ahora también está desarmado ante el Parlamento, en un Pleno que guardará ciertas similitudes con el que se produjo después de que el presidente entregara el Sáhara a Marruecos de forma unilateral en 2022: él solo frente a todos; frente a la oposición, pero también frente a sus socios.
Dos opciones
El documento solo apunta a dos caminos. O el CENIF lo elevó a la jueza sin conocimiento del director adjunto operativo de la Policía ni del ministro del Interior o el Gobierno lo sabía y lo tapó para no poner en riesgo la versión oficial. Tanto Fernando Grande-Marlaska como la Moncloa se han apresurado a desvincularse por completo de su existencia, más aún de su contenido. Porque es tan abrumador que obliga al Ejecutivo a pedir públicamente explicaciones a Marruecos. En un momento en el que España necesita de la cooperación del país vecino para la expulsión de los inmigrantes que entraron los días 30 y 31 de julio.
El ministro envió de madrugada una dura carta al director general de la Policía Nacional, Francisco Pardo, exigiendo saber desde cuándo tenía la Policía esas supuestas evidencias sobre la implicación de Marruecos y por qué él no fue informado. «Se trataría de una información que debe ponerse inmediatamente a disposición de los miembros del Consejo de Seguridad Nacional», según la misiva, que Interior se encargó de filtrar convenientemente a la SER para apuntalar la tesis de que Grande-Marlaska no sabía nada.
Tampoco el presidente del Gobierno sabía nada, según la Moncloa, desde donde mostraron su sorpresa y exigieron conocer el documento. «Es el momento de la cautela, de analizar en profundidad ese informe y de conocer todos los detalles que se mencionan. Por tanto, hasta que no conozcamos y no estudiemos en detalle y en profundidad ese informe, pido máxima cautela», se zafó el ministro Félix Bolaños, que negó haber ocultado información a la ciudadanía.
Alberto Núñez Feijóo se quejó en X de un Gobierno que «miente y abandona a los ceutíes». Su número dos, Miguel Tellado, pidió directamente la dimisión del ministro: «Hoy Marlaska se hace el sorprendido con un informe de la Policía que advertía de la invasión de Ceuta. Lo negó durante un mes y ha quedado en evidencia. Marlaska debe dimitir por sinvergüenza, incompetente y mentiroso. No puede estar ni un minuto más al frente de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado», escribió.
Los antecedentes del ministro invitan a la duda, cuando menos. Antes del verano también negó que la directora general de la Guardia Civil se hubiera reunido en tres ocasiones con Leire Díez y luego resultó que lo sabía desde mayo de 2025 porque Mercedes González se lo contó personalmente. De manera que Grande-Marlaska no negó esas citas porque no las conocía, sino que las negó conociéndolas.
En la Policía Nacional hay un malestar latente porque su ministro lleva más de un mes desmintiendo que hubiera avisos de sus policías de lo que se estaba preparando en la frontera, cuando sí los había. De la Policía y del CNI. Pero, a diferencia de Grande-Marlaska, Margarita Robles, responsable del Centro Nacional de Inteligencia, sí sacó la cara por sus agentes cuando la pasada semana declaró en el Congreso que el CNI alertó. Y fue desautorizada por el presidente y por el resto del Gobierno. El lunes en la SER, Sánchez rebajó esas advertencias a «informes de situación» que en ningún momento anticipaban la magnitud y gravedad de lo ocurrido los días 30 y 31 de julio, según él.
A este último respecto, El Debate publica este miércoles en exclusiva que los avisos del CNI sobre la avalancha de Ceuta se transmitieron por un canal de alerta temprana en el que se encontraban integrados la Delegación del Gobierno y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.