Esta fortaleza medieval, cuya fundación se atribuye al rey Alfonso VIII, según la Crónica del Rey Sabio, en el siglo XII, fue reformada durante el Renacimiento por el Infante don Juan Manuel y el Marqués de Villena. El castillo tiene planta cuadrada, rodeado por un doble recinto defensivo, del que cabe destacar la Torre del Homenaje, de aspecto renacentista, con almenas rematadas en punta de flecha.
Hoy en día, el castillo funciona como un Parador Nacional, ofreciendo a sus huéspedes una experiencia única al pernoctar en una fortaleza medieval. Sus impresionantes vistas al río Júcar y su entorno natural lo convierten en un destino ideal para quienes buscan historia, tranquilidad y belleza en un mismo lugar.