En Maceda, el protagonismo lo tienen los felos, máscaras tradicionales con motivos animales que recorren las aldeas anunciando la llegada del carnaval. A diferencia de los cigarrones y peliqueiros, los felos no siguen un recorrido fijo, sino que aparecen sin previo aviso. Su traje se completa con un bastón y un cinturón de chocas, con el que marcan el ritmo de esta celebración ancestral. En cuanto a su vestimenta es bastante similar a la de estos, pero lo que distingue a simple vista a los felos son las medias negras, en lugar de blancas. Su atuendo es más rústico. El rol de felo otorga un carácter especial, ya que solo los hombres solteros pueden vestirse con esta indumentaria. Representan espíritus rebeldes y anárquicos, pero durante el Entroido, son ellos quienes imponen la ley.