Vista del soterramiento de la Castellana en dirección a Plaza Castilla
Los grandes números del soterramiento de la Castellana que sorprenden a Almeida: «Es la mayor obra de los últimos 20 años»
Parque Castellana tendrá una longitud de 675 metros y una anchura de 90 metros y generará un espacio de 70.000 m² en superficie
El soterramiento de la Castellana no descansa desde el pasado mes de julio cuando comenzaron las obras. Los números de esta actuación sorprenden a cualquiera, el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, ha enmarcado el proyecto en «la mayor obra de los últimos 20 años». Por el momento, ha alcanzado el 36 % de ejecución y se han instalado 1.802 pilotes de los 2.009 previstos para la contención del futuro túnel, lo que supone el 89,7 % del total.
Por su parte, la cubierta está ejecutada en un 36,5 % y ya se han excavado 253 metros lineales para extraer más de 208.000 m³ de tierra. Está previsto que el túnel esté terminado a finales de este año. Además, en abril se empezará a urbanizar el parque de la zona superior.
El túnel resultante de la nueva ordenación concentrará el tráfico bajo rasante, permitiendo la continuidad del tronco de la Castellana hasta el Nudo Norte y su conexión a través de este nudo con otras vías de alta capacidad como en la actualidad (M-30, M-607, A-1 y M-11).
En el sur, la entrada o salida al túnel se corresponderá con la del actual paso inferior que salva la intersección con la calle Sinesio Delgado, mientras que al norte, su final se situará junto al Hospital La Paz, conectando directamente con el Nudo Norte.
Además de las entradas norte y sur, se plantean más rampas de entrada y salida desde los ejes de Sinesio Delgado, Monforte de Lemos y acceso a Chamartín para garantizar las actuales circulaciones del ámbito y la conectividad de los viarios locales con el Nudo Norte.
Interior del soterramiento de la Castellana
Dos túneles bajo el soterramiento
El diseño del túnel se ha realizado en dos niveles con el objetivo de minimizar el impacto en el arbolado existente y poder conservar el mayor número de ejemplares, especialmente los de mayor porte, como las coníferas ubicadas en el lateral este.
Ese segundo nivel del túnel será el que, en un futuro, permitirá conectar la Castellana con el barrio de Begoña y el nuevo desarrollo de Madrid Nuevo Norte, salvando el Nudo Norte.
Interior del soterramiento de la Castellana
En este sentido, este proyecto prevé dejar las infraestructuras preparadas para ejecutar dicha conexión. El nuevo túnel contará con tres carriles por sentido, sin contar los diferentes accesos, salidas y enlaces. Por su parte, la futura prolongación dispondrá de una única vía para dos carriles.
Parque Castellana tendrá una longitud de 675 metros y una anchura de 90 metros y generará un espacio de 70.000 m² en superficie, lo que permitirá la integración como un solo ámbito continuo del entorno de las cinco torres y el Hospital Universitario La Paz con la antigua Colonia de San Cristóbal y el futuro centro de negocios que contempla Madrid Nuevo Norte.
Interior del soterramiento de la Castellana
Nuevo parque urbano
Asimismo, el proyecto supondrá la materialización del remate norte del paseo de la Castellana como eje estructurante norte-sur de la ciudad. Una vez construido el túnel, en superficie solo circulará el transporte público y el tráfico local de acceso a los edificios.
El espacio generado sobre el túnel estará compuesto de varias zonas diferenciadas que formarán un nuevo parque urbano con numerosas áreas estanciales, de recreo y de paseo, todas ellas conectadas de manera accesible entre sí y con ambos flancos del paseo de la Castellana.
Interior del soterramiento de la Castellana
La creación de Parque Castellana supondrá la plantación de 787 nuevos árboles que, unidos a los ya existentes, sumarán más de un millar, y de más de 38.000 arbustos. Para integrar las bocas del nuevo túnel, en la parte sur del ámbito, se creará una suave colina en cuya cima se instalarán una serie de bancos de piedra.
Siguiendo hacia el norte, la parte de descenso de la colina será aprovechada para crear varias líneas de piedra escalonadas en forma de gradas que generarán una suerte de teatro al aire libre. Junto a este espacio, se construirá una fuente de chorros.