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El piloto holandés Max Verstappen, junto a su pareja, Kelly Piquet
Una familia de pilotos, una novia hija de campeón y un miedo atroz a las arañas: el Max Verstappen más personal
El piloto de F1 conseguía hace unos días cumplir su sueño de alzarse con el título de campeón del mundo en el Gran Premio de Abu Dabi
El recientemente proclamado campeón de F1, Max Verstappen, lleva la velocidad y la pasión por el motor en la sangre. El belga es hijo de los expilotos Jos Verstappen, en la categoría reina del automovilismo, y Sophie Kumpen, que siempre le han estado apoyando desde que comenzó en el karting con apenas siete años. Por eso fue tan emocionante para ellos que su hijo se alzase con el título de campeón del mundo con el equipo Red Bull durante el Gran Premio de Abu Dabi. Han sido muchos los sacrificios que han tenido que hacer para llegar hasta aquí. Incluso les costó el matrimonio. «Mi familia tuvo que vivir para mí. Probablemente le costé el matrimonio a mi padre. Mi hermana Victoria me echaba de menos, y a mi padre también, porque él siempre estaba conmigo», confesó el piloto sobre el fracaso matrimonial de sus padres, que se divorciaron en 2008.
Verstappen se pasó su infancia viajando de circuito en circuito junto a su progenitor mientras su madre y su hermana se quedaban en casa. Al final, eso tuvo sus consecuencias, aunque por supuesto es algo que nunca le echaron en cara. Todo lo contrario. Sabían desde el principio que el nombre de su hijo formaría parte de la historia del mundo del motor. Y el pasado domingo 12 de diciembre así lo demostró Max.
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Jos Verstappen y su hijo Max
Ese día también estuvo junto a él su pareja, Kelly Piquet, hija del mítico campeón brasileño Nelson Piquet y hermana de Nelsinho, también piloto. Fue la primera persona a la que se abrazó nada más bajarse del monoplaza porque esta modelo e influencer brasileña, de 33 años, ha sido su talismán y su gran apoyo desde que comenzaron su relación. Su amor se forjó entre bambalinas del paddock y llegó después de que Piquet rompiese con el ruso Daniil Kvyat, con el que tuvo a su única hija, Penélope, en julio de 2019. Por aquel entonces, Verstappen acababa de romper con su expareja Dilara Sanlik. Dos meses después hacían pública su relación.
Vínculos con España
Max Verstappen siente un especial cariño por España. Su madre corrió en el extinto Kartódromo Aragón y él participó antes de llegar a la categoría reina durante cuatro temporadas en el trazado de Zuera (Zaragoza).
En palabras del propio Paco Arnal, exdirector del Circuito Internacional de Zuera, Verstappen siempre ha sido especial. «Con Verstappen era muy habitual que vinieran padre e hijo con un furgón, casi un mes antes a entrenar y sin una gran estructura. El resto venían con un equipo completo de ingenieros, mecánicos», explicaba a El Heraldo. Y añadía: «Siempre ha sido un chico discreto, serio, muy trabajador. Es de los pocos pilotos que se implicaba en la preparación del karting junto con su padre, que ha ejercido de mánager y consejero siempre que ha venido a Zuera».
Pánico a las arañas y a los tiburones
En su tiempo libre, a Verstappen le encanta disfrutar de la familia, viajar a destinos soleados, a los que nunca se olvida de llevar su kit de PlayStation para poder jugar al FIFA, hacer deporte y ver películas de comedia. Además es un apasionado del fútbol y tiene como referente e ídolo a Johan Cruyff. De lo que no es muy fan es de las arañas y los tiburones, a los que le tiene verdadero pánico, como confesó en una entrevista publicada en la página web de F1.