El ministro de Transportes acusó al presidente argentino, Javier Milei, de «ingerir sustancias» en un acto de partido este viernes, una especie de masterclass para «futuros socialistas». Insultar al presidente de un país hermano debería ser motivo de disculpa y, después, de dimisión. Sin embargo, el sanchismo nos ha instalado en el exabrupto constante. Mientras pide erradicar los bulos y las faltas, no hay día que no falte a su cita con la toxicidad.
El Real Madrid se proclamó campeón de Liga y buena parte de ese mérito es de su entrenador. Lejos de poner el grito en el cielo por las lesiones (perdió a su portero y a sus dos centrales titulares casi antes de empezar), Carlo Ancelotti ha construido alternativas para un equipo que también partía sin delantero centro tras la salida de Benzema. La segunda etapa del italiano en Madrid está siendo un cuento de hadas. Y el miércoles vuelve la Champions.