Louis (izquierda), el Papa León XIV y John Prevost
La familia de León XIV afronta una doble prueba: su hermano mayor también combate un cáncer
Deborah Prevost, cuñada del Santo Padre, revela en la cadena estadounidense CBS News que su marido sufre una recaída de mieloma múltiple, mientras la familia une sus oraciones tras la operación pulmonar del Pontífice
La familia del Papa León XIV atraviesa horas difíciles. Coincidiendo con la intervención quirúrgica en el Policlínico Gemelli ayer martes, 13 de octubre, a la que se ha sometido el Santo Padre tras diagnosticársele un adenocarcinoma de pulmón, se ha conocido que su hermano mayor, Louis Prevost, también está luchando contra el cáncer.
Así lo ha confirmado su esposa, Deborah Prevost, en declaraciones a la cadena estadounidense CBS News, donde ha revelado que Louis, residente en Florida, padece un mieloma múltiple —un tipo de cáncer que afecta a las células plasmáticas—. Según ha explicado la cuñada del Pontífice, Louis fue diagnosticado por primera vez en 2017. Aunque logró mantener la enfermedad bajo control a niveles muy bajos tras someterse en 2019 a un tratamiento con células madre y a un ensayo clínico, sufrió una recaída hace tres meses. En la actualidad, se encuentra ingresado en un hospital local participando en un nuevo ensayo clínico.
A pesar de la distancia y de las exigencias médicas a las que ambos se enfrentan, los hermanos se mantienen estrechamente unidos por el afecto y la oración. Deborah Prevost ha detallado que el Papa y su hermano Louis hablaron por teléfono la semana pasada, justo antes de que Louis iniciara su nuevo procedimiento médico. «Llamó para informarnos de lo que iba a suceder. Seguimos rezando y manteniendo el ánimo en alto para ambos», ha afirmado.
La cuñada del Pontífice ha reconocido que la familia «está pasando por mucho», aunque ha mostrado su esperanza en que el cáncer detectado al Santo Padre se encuentre en una etapa muy temprana. De momento, no se ha precisado si León XIV requerirá tratamientos adicionales de radioterapia o quimioterapia.
Louis y el Santo Padre crecieron juntos en la zona de Chicago junto a su hermano John. Tras la elección del cardenal Robert Prevost como primer Papa nacido en Estados Unidos, Louis recordaba entrañablemente la temprana vocación de su hermano pequeño: «Mientras yo salía a jugar al béisbol o a policías y ladrones, a Rob le gustaba jugar a ser sacerdote. Desde muy pequeño tuvo esa llamada».