
Tatiana Santo Domingo, Andrea Casiraghi, Charlene de Mónaco, el Príncipe Alberto, la Princesa Carolina, Ben Sylvester Strautmann, Alexandra de Hanover y Beatrice Borromeo
Si Grace Kelly levantara la cabeza...
El estilo y guardarropa de la princesa distaba mucho del de sus nietas
El guardarropa y el estilo personal de las nietas de Grace Kelly hubiera decepcionado mucho a la estrella de Hollywood convertida en princesa, una mujer exigente con su físico y volcada en su ropa y accesorios que no se hubiera perdonado ir a medio gas o fallar en el protocolo. Jazmin Grace Grimaldi, Alexandra de Hannover, Camille Gottlieb o, en menor medida, Pauline Ducruet, no parecen haber heredado el saber estar ni el estilo de la princesa norteamericana nacida en Philadelphia.

Grace Kelly
Jazmin Grace Grimaldi, que últimamente acompaña a su padre en múltiples actos en Mónaco, tardó muchos años en ser reconocida por su padre. Fruto de los fugaces encuentros en 1991 entre Alberto de Mónaco y Tamara Rotolo, norteamericana de ascendencia italiana, la hija de la agente inmobiliaria no figura en la línea de sucesión al trono por no haber nacido dentro del lazo matrimonial de sus padres. Con la ambición de ser actriz y cantante, pero pocas facultades para ello, esta treintañera, que asiste a los Premios Princesa Grace o a los grandes torneos de Tenis de Montecarlo, viste con el más puro estilo de la hortera de bolera norteamericana, que por supuesto existe, pues no acierta a escoger nada discreto ni favorecedor. Grandes recogidos en plan Evita, vestidos de flores, pedrería, lentejuelas, brillos y taconazos, son su santo y seña en una vida que emula las películas norteamericanas tipo Princesa por Sorpresa, protagonizada por Anne Hathaway.

Camille Gottlieb y Pauline Ducruet
La primera hija de Estefanía de Mónaco, Pauline Ducruet, es probablemente la más discreta y más mona de ellas, aunque no deja de ser una chica corriente con ínfulas de diseñadora que no gusta especialmente. La segunda, Camille Gottlieb, fue fruto de la relación de Estefanía con otro de sus guardaespaldas, Jean Raymond Gottlieb. Camille, que quizás sería guapa si perdiese cinco arrobas, es una rubia de polígono, con cara gruesa, peep-toes con plataforma y vestidos excesivamente rotundos y escotados. Muy de choni and company. Probablemente pertenece a una clase sociocultural distinta a la de sus primos y del resto de la familia, habiendo tenido en sus manos la posibilidad de educarse en los mejores colegios y universidades.

Ben Sylvester Strautmann y Alexandra de Hannover