
Esta era la apariencia de Santo Tomás de Aquino, según el experto en 3D
¿Era este el rostro de Santo Tomás de Aquino?
Un experto en 3D recrea, 750 años después de su muerte, la cara del Doctor Angélico a partir de un estudio pormenorizado de su cráneo
La tecnología nos permite posibilidades que, hace unos años, nos parecerían impensables. El diseñador gráfico de 3D Cicero Moraes acaba de publicar la reconstrucción de la que sería, según sus estudios basados en el cráneo, la cara de Santo Tomás de Aquino, fallecido hace 750 años. «Reconstruimos el cráneo a partir de datos fotográficos y estructurales y, combinándolos, pudimos crear el busto básico y también generar una versión coloreada, basada en la iconografía del santo», ha explicado Moraes, originario de Brasil, al periódico Daily Mail.

El busto del Doctor Angélico, según los estudios de Moraes
El resultado parece haber satisfecho a los dominicos, orden religiosa a la que pertenecía el «buey mudo». El fraile dominico Dominic Legge, director del Instituto Tomista, al ver el que pudo ser el rostro del santo, aseguró sentir «gratitud y emoción», porque «Aquino es alguien a quien no sólo he estudiado durante mucho tiempo y tomado como maestro, sino también alguien a quien he llegado a conocer y amar como santo y como maestro espiritual», según ha reconocido al National Catholic Register. «Santo Tomás es una figura que ha tenido un impacto asombroso en la historia de la civilización occidental», continuó el padre Legge, «y cuyas ideas siguen siendo muy importantes para la cultura contemporánea».
Otro dominico, Aquinas Guilbeau, capellán universitario de la Universidad Católica de América, dijo al Register: «Cuando la gente venera el cráneo de Santo Tomás, a menudo comentan lo pequeño que es. Parecía demasiado pequeño para alguien que normalmente se describe como grande». «Ahora bien, podría ser que, en general, seamos mucho más grandes que los medievales, o que Santo Tomás nunca fue el fraile corpulento descrito por su leyenda», observó, a la vez que agregó que «las historias sobre el tamaño de Santo Tomás probablemente sean exageradas».

El pensamiento de Santo Tomás revolucionó la escolástica