
Planta de BSH en la localidad navarra de Esquíroz.
Navarra no puede competir con Turquía o Polonia: casi 700 empleos en el aire en Bosch-Balay
El gigante de los electrodomésticos BSH ha justificado el cierre de su planta en Esquíroz, Navarra, por una cuestión de competitividad, aunque lo cierto es que la compañía llevaba años deslocalizando su producción a las plantas de Turquía y Polonia, países con salarios más bajos y con divisas propias.
«A pesar de las numerosas medidas de mejora realizas, la producción de electrodomésticos en la planta de BSH de Esquíroz ha dejado de ser competitiva», explicaba la compañía en un comunicado este lunes. La noticia, a pesar de la sorpresa de la presidenta navarra, María Chivite, no es en absoluto inesperada.
Nacida como una joint venture entre Bosch y Siemens, BSH aterrizó en España en 1989 con la compra de Safel-Balay, convirtiéndose en una referencia en la fabricación de electrodomésticos. Sin embargo, desde la desvinculación de Siemens en 2015, la compañía ha ido reduciendo sus inversiones en España en beneficio de Polonia y Turquía, donde las condiciones laborales y los salarios son mucho más competitivos.
Ya en 2022, Bosch anunció el cierre de su planta en el municipio barcelonés de Lliça d’Amunt, donde trabajaban 336 empleados, para trasladar su producción a Breslavia, meses después de hacer lo propio en Castellet i La Gornal, cuando se trasladó a Serbia. Ahora, y tras el cierre de Esquíroz, BSH solo mantiene plantas en Montañana, La Cartuja y Santander, donde la compañía ha presentado un ERE, así como otros centros logísticos y corporativos en Estella, Huarte, Zaragoza y Valencia.Ahora la cuestión es salvar los puestos de trabajo, 660 concretamente, e intentar garantizar la continuidad de la empresa en tierras navarras, algo que se prevé muy complicado. «A la vista de los antecedentes –en 2023 y 2024 acordaron un ERTE–, podíamos intuir que habría un ERE de extinción de contratos, pero no teníamos en la cabeza en ningún momento la posibilidad de que se nos plantease el cierre de planta», explica Juanjo Hermoso de Mendoza, presidente del comité de BSH en Esquíroz.
Para Xabi Tejero, representante de UGT en la empresa, se trata de «la pescadilla que se muerde la cola»: «La empresa pierde cuota de mercado y dice que no somos competitivos, y como no somos competitivos, nos cierran».
De momento, los sindicatos han convocado concentraciones frente al Parlamento navarro para protestar por el cierre mientras que el Ejecutivo de Chivite ha solicitado una reunión con la dirección de la compañía para ver en qué se concreta el anuncio.