
María Jesús Montero comparece tras el Consejo de Política Fiscal y Financiera
El Gobierno se moviliza para calmar los temores entre los inversores por la quita de deuda a las autonomías
Montero admite que la medida carece de impacto real para evitar un empeoramiento de la nota de España
El perdón de hasta 83.250 millones de euros de deuda a las comunidades autónomas puede acabar frenando la inversión y engordando los intereses que el Estado paga por su propio endeudamiento. Así lo advierten los economistas y también la agencia de calificación crediticia S&P, que en una nota emitida este miércoles alertó del «riesgo moral» de la medida, que solo serviría de alivio «temporal» para las cuentas autonómicas.
El riesgo moral es un concepto acuñado por Edmund Burke para describir uno de los efectos detectados durante la Revolución Francesa: que los políticos están dispuestos a tomar decisiones más irresponsables si no se les considera responsables de las consecuencias. A este respecto, la quita de deuda recompensa las conductas poco responsables trasladando parte del endeudamiento autonómico (el 19,3 % de media) al Estado.
«Si el Banco Central Europeo deja de respaldar la deuda soberana, es obvio que el endeudamiento del Tesoro será más caro y esto a su vez afectará también a las comunidades autónomas», explica José María Rotellar, director del Observatorio Económico de la Universidad Francisco de Vitoria.
Según un informe publicado ayer por el Observatorio, los contribuyentes de regiones como Galicia, Murcia o Castilla y León «podrían subsidiar indirectamente a regiones con rentas más altas, como Cataluña. La condonación «genera un riesgo moral y también un efecto regresivo, dado que ciudadanos en regiones más pobres van a acabar pagando la deuda de regiones más ricas», explica Rotellar, incidiendo en que la deuda no desaparece sino que se mutualiza, es decir, se pone en común.Una mejora «temporal»
En una nota difundida ayer, la agencia de calificación crediticia S&P constata que la quita de deuda «solo mejoraría temporalmente la situación de las regiones, pero no evitaría nuevos déficits». Para que el alivio fuera permanente sería necesaria una reforma del sistema de financiación autonómico, pone de manifiesto la agencia, que anticipa un impacto entre «neutro y positivo» para las comunidades autónomas que decidan acogerse a la propuesta de Hacienda.
«Habría riesgo moral si hubiéramos puesto sobre la mesa solo el criterio de la condonación respecto al total de la deuda. A las agencias de calificación de la deuda: tranquilidad absoluta. El que ha ejercido las competencias normativas a la baja y ha perdido por tanto recaudación no va a beneficiarse de la ultima parte de los fondos».
Además, según trasladó Montero, el ministerio de Economía se ha movilizado para tratar de calmar los temores entre los distintos actores del sector financiero «y lo seguirá haciendo», aseguró. «No va a haber ningún riesgo. La calificación crediticia no se va a ver afectada por esta deuda, porque ya existía. El riesgo está perfectamente calculado».
Montero quiso además resaltar que la condonación no afecta en la consolidación de la deuda del Estado. «No supondrá un aumento de la deuda porque se trata de un traslado de partidas entre subsectores. No va a impactar en la calidad crediticia de España pero sí va a mejorar la capacidad de las comunidades autónomas para poder salir al mercado y endeudarse». Según Hacienda, el ahorro de intereses para las comunidades autónomas oscilaría entre los 6.500 y los 7.000 millones de euros, que de otra manera tendrían que abonar durante el periodo de vigencia previsto por esta deuda.
Aunque el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) aprobó este miércoles la propuesta de quita, lo hizo sin la participación de las doce comunidades y las dos ciudades autónomas gobernadas por el PP, que insisten en reclamar una reforma integral del sistema de financiación, un fondo de compensación territorial y la continuidad del mecanismo extra-FLA. La medida, que deberá ser solicitada por cada región, tendrá además que ser aprobada en el Congreso, en un trámite para el cual el Gobierno carece de apoyos tras anticipar su rechazo Junts por suponer un nuevo ejemplo de «café para todos».
«La condonación de la deuda autonómica podría tener sentido (al menos en ausencia de serios problemas de riesgo moral) si se utilizase para corregir inequidades pasadas, compensando la infrafinanciación acumulada a lo largo del tiempo por determinados territorios», afirmó ayer Ángel de la Fuente, director ejecutivo de Fedea, en un durísimo análisis sobre la propuesta de Montero. En su reparto, añade, «se introducen también otras correcciones que favorecen a las regiones más endeudadas, primando así la irresponsabilidad fiscal y a las que han usado su capacidad normativa para subir el IRPF, violando la neutralidad exigible al Gobierno central».
«Claramente, añade De la Fuente, la propuesta ‘cocinada’ por Montero favorece a Cataluña, que recibe un 87 % más, y perjudica a Valencia, Murcia y Andalucía, que reciben entre un 15 y un 40 % menos que si la deuda se condonara en función a la población».
Los próximos pasos de Hacienda serán iniciar conversaciones bilaterales con cada una de las comunidades autónomas de régimen común. En paralelo, el Gobierno activará conversaciones con los grupos parlamentarios para intentar hacer realidad la condonación.