
La vicepresidenta Sara Aagesen y la ministra Pilar Alegría, este martes en la Moncloa
La obsesión de Sánchez
Moncloa ha dedicado 10 de las 12 ruedas de prensa de la portavoz este año a hacer oposición a Ayuso
El Ejecutivo ha convertido las comparecencias de los martes tras el Consejo de Ministros en artillería contra la Comunidad de Madrid. El motivo es lo de menos, porque siempre hay uno. O varios
La ministra portavoz acusó este martes a Isabel Díaz Ayuso de querer «generar confrontación» entre las universidades públicas y privadas, un día después de que el presidente del Gobierno señalara a las comunidades gobernadas por el PP por ahogar financieramente a las universidades públicas mientras extienden una «alfombra roja a la creación de nuevos centros para hacer caja convertidos en ‘chiringuitos educativos’». Dijo más Pilar Alegría, puesto que también recriminó a la presidenta madrileña que haya recortado un 30 % los fondos de los centros públicos.
Cada vez que Alegría habla de Ayuso desde la sala de prensa de la Moncloa le cambia la cara. Y eso ocurre la práctica totalidad de los martes. Diez de doce en lo que va de año. El Ejecutivo ha convertido las comparecencias semanales de la portavoz en artillería contra la Comunidad de Madrid. El martes 1 de abril, el martes 25 de marzo, el martes 18 de marzo, el martes 4 de marzo, el martes 25 de febrero, el martes 18 de febrero, el martes 11 de febrero, el martes 4 de febrero, el martes 14 de enero y el martes 7 de enero. Todos los martes menos el 11 de marzo y el 21 de enero, únicas ruedas de prensa semanales en las que Alegría no sacó a colación a Ayuso. El martes 28 de enero no compareció ella, sino Pedro Sánchez, y únicamente para explicar el acuerdo que acababa de alcanzar con Junts sobre el segundo decreto ómnibus.
El motivo es lo de menos, porque siempre hay uno. O varios. Este martes fueron las universidades madrileñas. El martes pasado, la impugnación del Gobierno ante el Tribunal Constitucional por la negativa de Ayuso a declarar la Real Casa de Correos como lugar de memoria democrática. El anterior, el acuerdo del Ejecutivo con Junts para el reparto de menores extranjeros no acompañados, para cuya defensa el ministro Ángel Víctor Torres llegó a aconsejar a Ayuso que visite uno de los centros donde viven.
Desde esa misma mesa, el 25 de febrero el ministro y líder del PSOE de Madrid, Óscar López, afirmó que Ayuso vive en «una campaña de victimismo absurdo y eterno». Lo hizo después de que la líder del Ejecutivo madrileño se quejara de los más de 17.000 millones de euros de deuda condonados a Cataluña, como pago a ERC. López reprochó a Ayuso que se negara a aceptar la generosidad del Gobierno de Pedro Sánchez al rechazar una condonación de 8.644 millones para la Comunidad de Madrid.
Los ministros Pilar Alegría y Óscar López, un martes de febrero en la Moncloa
Una semana antes, la ministra portavoz utilizó la Moncloa para dirigirse así a la dirigente política que obsesiona a Sánchez: «A estas alturas, a mí me gustaría saber si la señora Ayuso ha pedido ya disculpas y ha pedido ya perdón a los familiares de esas 7.291 personas fallecidas en las residencias, que este mismo fin de semana se dirigió a ellos llamándoles resentidos y activistas». Y a su jefe de Gabinete, Miguel Ángel Rodríguez: «Si este señor sigue siendo jefe de gabinete, es porque su forma de hacer política basada en la mentira y la indecencia se ajusta como un guante a la señora Díaz Ayuso».
A pesar de la diversidad de temas, el favorito del Gobierno es la causa abierta contra el novio de la presidenta madrileña. El 4 de febrero, después de que Ayuso lamentara que el PSOE utilice todos los resortes del Estado contra ella, Alegría se burló de su «terraplanismo político» en la comparecencia posterior al Consejo de Ministros. «Creo que los madrileños no merecen este reality diario y constante por parte de la presidenta de Madrid. Yo, sinceramente, creo que vive, si me permiten, obsesionada con el «me gusta» y con la búsqueda constante del foco (…). Le pediría que deje de mentir tan alegremente, y por supuesto, que abandone este terraplanismo político al que ya nos empieza a tener demasiado acostumbrados», sostuvo.
Suma y sigue. Martes 14 de enero: «Hace ya un año que conocimos por parte de su abogado (el de Alberto González Amador) que había cometido dos delitos fiscales por un valor de más de 500.000 euros y, a estas alturas, que sepamos, todavía ni ha declarado. Los bulos, las mentiras y las filtraciones están donde están: en el jefe de Gabinete de la señora Ayuso, que no ha dudado ni un minuto en utilizar todos los recursos y todas las amenazas con el objetivo y el objeto de tapar y proteger a la señora Ayuso y a su pareja».
Martes 7 de enero, cuando a Alegría le preguntaron qué opinaba de que el Fiscal General del Estado se deshiciera de su móvil al iniciarse la investigación contra él en el Tribunal Supremo y contestó: «Aquí la cuestión y el quid de lo verdaderamente importante es que hay una persona, en este caso, que es la pareja de la presidenta Ayuso, que reconoce haber cometido dos delitos y que creo que a fecha de hoy, si no me falla la memoria, me parece que no ha ido todavía ni a declarar. Con lo cual creo que aquí el verdadero objetivo y la verdadera lupa sobre esta cuestión tendría que recaer sobre esa persona que ha reconocido que ha cometido dos delitos».
Desde el Gobierno niegan que exista una campaña permanente contra la presidenta madrileña desde la mesa de la Moncloa y sostienen que la portavoz y el resto de los ministros solo contestan a lo que se les pregunta.