
Galicia está en aviso por fenómenos costeros
España ampliará sus fronteras con 38.500 km2 más al oeste de Galicia
Aunque la ampliación sea submarina, las implicaciones son muy importantes y permitirán una mejor gestión de la zona
Tras años de negociación y acciones diplomáticas, la ONU ha apoyado la ampliación de fronteras españolas. Concretamente, se trata de 38.500 kilómetros cuadrados de fronteras submarinas que se sumarán al país al oeste de Galicia.
Aunque aún quedan meses para que esto se haga efectivo, se considera un paso importante y una validación a las investigaciones geoestratégicas y científicas.
Este desarrollo no solo marca un hito en la política exterior española, sino que también tiene implicaciones profundas en las relaciones internacionales y la geopolítica del siglo XXI. Además, la ampliación no tendrá consecuencias visibles ya que no se redibujarán los mapas al ser terreno submarino, sin embargo, permitirá a España preservar el entorno y explorar y explotar el terreno.
Esta petición no es un asunto reciente ya que, ya en los años 2000 se presentó una propuesta argumentada. El apoyo de la ONU se traduce en un paso necesario para que el cambio de fronteras se haga efectivo pero no será hasta, mínimo, el mes de agosto cuando se aplicará de manera jurídica.Luis Somoza, profesor perteneciente al grupo de investigación Geomar, comunicó a través de sus redes sociales lo ocurrido. «Acabamos de terminar la reunión para la ampliación de la Plataforma Continental de España en el área de Galicia en Nueva York. Hemos asegurado una extensión de 38.500 km2 mas allá de las 200 millas. En Mayo tenemos una campaña oceanográfica asegurar mas extensión», aseguró.
Además de la solicitud realizada en Galicia, España presentó otras reclamaciones en diversas áreas marinas, como en el Cantábrico, donde logró una ampliación en 2009, y en las Islas Canarias, buscando expandir su soberanía sobre más de 200.000 kilómetros cuadrados de fondo marino. Estas acciones tienen como objetivo aumentar significativamente la extensión de la zona económica exclusiva española, permitiendo un mayor control sobre los recursos marinos y la exploración de posibles yacimientos en el lecho marino. Si todas estas solicitudes son aprobadas, la jurisdicción de España sobre las aguas y el lecho marino se ampliaría considerablemente, fortaleciendo su posición en el ámbito internacional.