Cartas al director
Vocación peligrosa
Como desde RTVE se defiende la ofensa a los sentimientos religiosos y desde el Gobierno algún ministro también, amparándose en el derecho a la libertad de expresión, en base a este respetable derecho me voy a permitir rememorar una sentencia que dejó Perich, años ha, en una viñeta en que su personaje, desde una de sus clásicas columnas sentenciaba: «Los peores hijos naturales son los vocacionales».
Pues eso. Ocurre que esa especie crece abundantemente invadiendo instituciones que de suyo debieran ser respetuosas con las ideas y creencias de quienes pagan su sostenimiento, pero lejos de ello, emplean sus púlpitos para zaherir a quienes no comparten sus particulares criterios. Los pobres ni saben lo que hacen ni lo que dicen.