
Lingotes de oro
El oro marca un nuevo máximo y roza los 3.000 dólares: ¿Es todavía buen momento para invertir?
El oro, activo refugio por antonomasia en tiempos de incertidumbre, continúa su senda alcista. Hace dos días ha alcanzado nuevos máximos históricos, superando los 2.940 dólares la onza –concretamente los 2.944,72 dólares, que al cambio son 2.857,81 euros–. Esto supone que el valor del lingote de oro, que está formado por unas 400 onzas, se encuentra rozando los 1,2 millones de dólares.
Este metal precioso ya ha subido más del 10 % este año, lo que lleva el rendimiento en poco más de un mes a aproximadamente un tercio de lo que observamos en 2024. Además, ya lleva varios máximos históricos desde 2024 tras aumentar la demanda de oro debido a los riesgos geopolíticos y los riesgos inflacionarios persistentes. Las preocupaciones sobre la guerra comercial y el deseo de una mayor diversificación de las reservas por parte de los bancos centrales están desencadenando una demanda aún más fuerte de oro. Y los expertos financieros estiman que podría alcanzar los 3.000 dólares la onza.
Las reservas de oro en el COMEX (la principal bolsa de comercio de futuros de metales, tales como oro, plata, cobre y aluminio del mundo) ya han aumentado más del 100 % desde noviembre de 2024 –fecha de las elecciones estadounidenses–, «lo que demuestra que los inversores están preocupados por el futuro y apuestan por el oro», aseguran desde XTB.
Tratamiento fiscal especial
El oro goza de un tratamiento fiscal especial en muchos países europeos y España no es una excepción. El oro de inversión, es decir, monedas y lingotes de oro con una ley mínima del 99,5 %, está exento del IVA en España. «Esto hace que el oro físico sea particularmente atractivo para los inversores que buscan preservar la riqueza a largo plazo», especifica Daniel Marburger, director de StoneX Bullion Gmbh, desvela algunas claves fundamentales.«Nuestros clientes, especialmente en España, y en toda Europa, están respondiendo a este entorno de mercado con compras estratégicas. La volatilidad está creando atractivas oportunidades de compra. Enero ya ha sido un mes récord en términos de volumen de operaciones para nosotros. Esto lo demuestra claramente: el oro sigue siendo la moneda por excelencia en tiempos de incertidumbre», añade.
Otros metales preciosos
El oro sigue siendo el punto de referencia para la preservación de la riqueza, ya que ha mantenido su valor durante siglos. La plata, por el contrario, tiene una demanda industrial más fuerte y tiende a ser más volátil, lo que la hace particularmente interesante para los inversores especulativos.
Según el Instituto de la Plata, la demanda creció un 1 % en 2024, y es probable que 2024 haya sido el segundo año con más consumo de plata de la historia. Un aumento que se sustenta en un profundo cambio en el mercado. Eso sí, la producción de plata tiene importantes limitaciones. La producción casi no ha cambiado desde 2014, y se espera que haya caído un 1 % en 2024. Como la demanda siguió aumentando, las existencias de plata cayeron mucho, y 2024 fue el cuarto año consecutivo con un mercado de plata deficitario.
La limitada oferta, las menores existencias y la demanda industrial que probablemente seguirá creciendo, son motivos para pensar que el precio de la plata seguirá subiendo en 2024, cerca del 20 %, aproximadamente entre 36 y 38 dólares.
El platino y el paladio están aún más impulsados por la industria, especialmente debido a su uso en el sector automovilístico para convertidores catalíticos. En los últimos años, hemos visto importantes movimientos de precios en estos metales, impulsados por la escasez de suministro y los cambios regulatorios.
Eso sí, estos tres metales están sujetos al tipo estándar del IVA del 21 %, lo que los hace menos atractivos para los inversores privados en comparación con el oro. Además, las ganancias de capital derivadas de la venta de metales preciosos están gravadas a una tasa que oscila entre el 19 % y el 26 %, según la cantidad ganada.