
Museo Cerralbo de Madrid
Cultura
El Museo Cerralbo, al detalle: uno de los más eclécticos y desconocidos de Madrid que esconde 50.000 piezas
Es uno de los lugares más atractivos de la capital, un palacete de finales del S.XIX que esconde en su interior colecciones de toda cronología y procedencia
Situado en el número 17 de la calle Ventura Rodríguez de Madrid, el Museo Cerralbo encierra uno de los tesoros artísticos de la capital. Fue construido por orden de Don Enrique de Aguilera y Gamboa, marqués de Cerralbo en 1883. Los arquitectos Alejandro Sureda, Luis Cabello Asó y Luis Cabello Lapiedra diseñaron el palacio con una doble función: casa y museo, para albergar las colecciones del marqués y su familia, resultado de sus expediciones por el mundo.
Para comprender la historia del museo, se debe conocer a su propietario. Enrique de Aguilera y Gamboa se licenció en Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid. Desde 1869, participó activamente en la política a la cabeza de los carlistas, aunque sus verdaderas pasiones fueron la arqueología y la historia del arte. El marqués financió excavaciones y frecuentó casas de subastas, como el Hôtel Drouot de París, para formar su propia colección. Debido a su condición en el panorama cultural de España, fue elegido académico de la Real Academia de Historia en 1898 y académico de la Real Academia Española en 1918, pero nunca ocupó su asiento.

Museo Cerralbo
La fachada clasicista del Palacio de Cerralbo esconde en su interior un museo «de ambiente», la estética de época permanece prácticamente intacta. El edificio, de influencia puramente italiana, tiene una decoración de elementos neobarrocos y rococós. El interior está pensado como una galería, diseñada para acoger todos sus inventarios. Se compone de cuatro plantas: las buhardillas, la planta principal, el entresuelo y el semisótano. Las zonas propias del servicio eran la buhardilla y el semisótano, mientras que las estancias principales estaban reservadas para la vida de la familia Cerralbo y sus visitas. Aunque el marqués residía en Biarritz la mayor parte del año, enviaba a Madrid sus adquisiciones más recientes para completar su antología.
La entrada, antiguo acceso de carruajes, antecede la escalera de honor que da acceso a las estancias familiares divididas en los recibidores de invierno y de verano, con acceso al jardín. La planta principal acogía la vida social de la aristocracia madrileña de la época. Las salas como la armería, las galerías y el salón de baile, fueron testigo de los intercambios de ideas, las discusiones políticas y las veladas culturales más importantes de Madrid durante la Restauración española.
Museo Cerralbo
La colección cuenta con más de 50.000 piezas entre las que se encuentran antigüedades, esculturas, mobiliario y ejemplares de pintores tan conocidos como El Greco, Zurbarán o Tintoretto. Entre lo más destacado del repertorio del marqués, se encuentra su colección numismática formada por cerca de 25.000 monedas de todas las épocas y lugares y su muestrario de más de 50 relojes. También se pueden contemplar armaduras españolas y japonesas, pipas, cuadros, espejos, alfombras y libros con encuadernaciones de piel.
A la vez que crecía la colección, lo hacía la biblioteca del palacete, que era referencia para los eruditos de la época. En sus estanterías habitan más de 24.000 ejemplares, de los que 9.000 pertenecieron a Enrique de Aguilera y Gamboa y se conservan 114 escritos que él mismo publicó. Al no tener descendencia directa, el marqués de Cerralbo legó en su testamento el palacete junto a la mayor parte de su colección y, en 1934, nació la Fundación Museo Cerralbo.

Museo Cerralbo
El Museo Cerralbo se ha convertido en una visita imprescindible en Madrid, ya no solo por su historia, sino por su accesibilidad: se encuentra en el centro de Madrid y es gratis todos los domingos y los jueves de 17:00 a 20:00.