
El presidente de los EE.UU., Donald Trump (Iz), con el presidente de China, Xi Jinping en una imagen de archivo
La guerra comercial China-EE.UU. avanza con la entrada de nuevos aranceles chinos como respuesta a las tasas impuestas por Trump
Pekín justifica las medidas como una respuesta a las decisiones comerciales de Washington
China responde a Canadá anunciando aranceles a productos agrícolas y alimenticios
China ha implementado este lunes nuevos aranceles sobre productos agropecuarios procedentes de Estados Unidos, una medida que el gobierno de Pekín ha presentado como una represalia directa a las tasas previamente impuestas por Washington a las exportaciones chinas.
El Ministerio de Comercio chino anunció la semana pasada que las importaciones de pollo, trigo, maíz y algodón de Estados Unidos estarán sujetas a un arancel del 15 %. Asimismo, productos como la soja, la carne de cerdo y vacuno, los productos acuáticos, las frutas, los lácteos, las verduras y el sorgo tendrán un gravamen adicional del 10 %.
La decisión de Pekín llega en respuesta al aumento de aranceles decretado por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien decidió duplicar las tasas adicionales sobre los productos chinos hasta el 20 %. Trump justificó esta acción alegando que China no ha tomado medidas suficientes para frenar el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos, una acusación que el gobierno chino ha rechazado categóricamente, calificándola de «pretexto» y asegurando que las políticas antidrogas de China son «de las más estrictas del mundo».
El sector agropecuario estadounidense se verá especialmente afectado por esta decisión, dado que China ha sido históricamente uno de los principales mercados para las exportaciones agrícolas de Estados Unidos. Sin embargo, el volumen de estas exportaciones ha disminuido en los últimos años debido a la creciente competencia de otros países productores.
El expresidente de los EE.UU., Donald Trump, con el presidente de China, Xi Jinping en 2017
Según datos de China Grain, en 2024 el país asiático importó 13,76 millones de toneladas de maíz, de las cuales 2,07 millones provinieron de Estados Unidos, una cifra considerablemente inferior a la de años anteriores, ya que Brasil y Ucrania han desplazado a Estados Unidos como principales proveedores.
El trigo estadounidense también ha perdido peso en el mercado chino. En 2024, China importó 1,90 millones de toneladas de trigo estadounidense, lo que representó el 17,3 % de sus importaciones de este cereal. La dependencia de la soja estadounidense también ha caído, situándose en el 21 % del total importado por China en 2024, mientras que Brasil ha consolidado su posición como el principal proveedor con un 71 % del volumen total.
Este nuevo capítulo en la guerra comercial entre las dos mayores economías del mundo se suma a las tensiones acumuladas desde la primera presidencia de Trump (2017-2021), cuando ya impuso aranceles por valor de 370.000 millones de dólares anuales a las exportaciones chinas. Pekín respondió en su momento con gravámenes a productos estadounidenses y restricciones a empresas tecnológicas.
Además de estos nuevos aranceles, China ha reforzado en los últimos meses las restricciones comerciales contra Estados Unidos, añadiendo a varias empresas estadounidenses a su lista de control de exportaciones y a la lista de entidades poco confiables. En febrero, también impuso gravámenes de entre el 10 % y el 15 % a otros productos estadounidenses y abrió una investigación contra el gigante tecnológico Google, intensificando así la tensión bilateral.
El conflicto comercial entre Pekín y Washington amenaza con profundizar aún más la brecha económica entre ambas potencias, afectando no solo a las relaciones comerciales bilaterales, sino también al comercio global de productos agropecuarios.