
Diccionario de la Real Academia Española
Si alguna vez has empleado esta expresión en español, es probable que la hayas usado mal
La FundéuRAE explica un error común al emplear una expresión que está experimentando un incremento de su uso
Periódicamente hay palabras o expresiones que pasan de ser minoritarias a ponerse de moda, y todo el mundo empieza a emplearlas para parecer más culto, los medios de comunicación las llevan a sus titulares y los políticos las proclaman desde la tribuna de oradores del Congreso.
Y, sin embargo, suele ser habitual que esas repentinamente populares palabras o expresiones se empleen mal o, directamente, se usen sin conocer en absoluto su significado.
Es lo que ocurre con la expresión «al albor de», que está conociendo una suerte de edad dorada en la que, cada vez con más frecuencia, se escucha en toda clase de contexto.
Tanto es así que la FundéuRAE ha difundido, en su sección de «Recomendación diaria», un breve manual para su empleo correcto.Lo primero que especifica la FundéuRAE es que «al albor de» significa «al comienzo de» y no «al calor de».
Incide en que «tiene valor temporal para lo que ocurre cuando comienza una época o un suceso».
Tampoco es correcto emplear esa expresión con significado de «por obra de», «al devenir de» o «al amparo de», otros usos incorrectos frecuentes.
En ese sentido, pone algunos ejemplos de uso inadecuado: «la superficie del trigo duro crece un 10 % al albor de los buenos precios»; «Es un arma muy poderosa que no se puede dejar al albor de los acontecimientos»; «Vive su mejor momento al albor de las redes sociales». Son todos ellos usos inadecuados de la expresión, apunta la FundéuRAE.
Por el contrario, sería correcta la frase «Al albor del siglo XVI, la pequeña villa de San Sebastián pasó a ser una plaza fuerte».