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Pedro Sánchez tendrá que moverse ante el nuevo escenario con Trump y Putin.

Pedro Sánchez tendrá que moverse ante el nuevo escenario con Trump y Putin.Lu Tolstova

La semana económica

La industria española de defensa, obligada a ponerse las pilas ante la amenaza de Trump

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, parece haber recogido el guante de la necesidad de que España incremente su gasto en Defensa, acuciado por el acercamiento entre Trump y Putin y ante la presión del nuevo secretario general de la OTAN, el holandés Mark Rutte.

Sánchez se ha comprometido a que el gasto español en Defensa suba al 2 % del PIB en el año 2029, y de momento ha anunciado que pagará 200 euros mensuales más al mes a los militares. Aunque enmarca su discurso en la protección de Ucrania, habrá que ver cómo consigue convencer a sus socios para incluir ese gasto en los Presupuestos. Un pacto de Estado con el PP sería la vía más lógica, pero hoy por hoy parece imposible que llegue a un acuerdo con ellos.

Si se miran en este gráfico las cifras de gasto por país, se contempla que España ocupa la última posición entre los 32 países de la OTAN. Nuestro 1,28 % de gasto en Defensa sobre PIB está muy lejos del 4,1 % que realizan Polonia, primera en el ranking, Estados Unidos (3,43 %, segunda) o Estonia (3,43 %, tercera). En este contexto parece normal que se reclame a España una mayor implicación.

Nuestro gasto en Defensa sobre PIB está muy lejos del que realizan Polonia, Estados Unidos o Estonia

Según las últimas cifras disponibles, el Ministerio de Defensa destinó a contrataciones 10.982 millones de euros en el año 2023. El 70 % se lo llevaron diez operadores económicos, como puede verse en el gráfico que hay bajo estas líneas.

Airbus fue la principal adjudicataria, con una cifra cercana a los 2.200 millones de euros, por delante de la española Tess Defence, con cerca de 2.000 millones, el programa estadounidense FMS supervisado por la agencia gubernamental DSCA (Defense Security Cooperation Agency), con alrededor de 900 millones, y la UTE hispano alemana Escribano/Rheinmetall Expal, con unos 700 millones.

Según datos del Ministerio, en España hay 509 empresas registradas en el sector de Defensa. Emplean a más de 400.000 personas, 167.000 de manera directa.

El nuevo incremento en gasto hará en principio que estas empresas crezcan, aunque algunas ya muestran unos buenos resultados. Airbus facturó en España 6.081 millones de euros en 2023 (último año disponible), el 8,8 % de lo que ingresa en todo el mundo. El 68 % de esos ingresos (4.135 millones) se los dio su división de Defensa y Espacio. Airbus es empresa tractora del sector aeroespacial y de defensa nacional. Da trabajo a más de 1.000 proveedores, de los cuales 780 son pymes; crea más de 35.000 empleos en la cadena de suministro y acumula más de 2.200 millones en contratación. Lidera el sector aeroespacial en España con el 49 % de las exportaciones nacionales del sector de la Defensa. Airbus, con sede en Toulouse (Francia), es el principal fabricante de aeronaves de transporte de pasajeros del mundo. Su división de Espacio y Defensa en España tiene tres áreas de negocio: Air Power (aviones militares de transporte y combate), Space Systems (lanzadores, satélites, infraestructura orbital) y Connected Intelligence (análisis de datos satelitales y comunicaciones seguras para las fuerzas y cuerpos de seguridad al servicio de la población). Tienen 14.200 empleados en España, 11.761 en Defensa y Espacio.

Airbus da trabajo a 780 pymes en España, y factura más de 4.000 millones de euros en nuestro país

Pero la empresa que está llamada a crecer más es Indra. Como contamos desde hace tiempo en este periódico, la idea es que sea el gran referente español en la industria de la defensa. En sus cifras ya se ha ido notando. Sus 3.446 millones de facturación subirán a más de 5.000 millones en los años 2025-2026, según las estimaciones de los analistas de Renta 4. Sus beneficios se doblarán en este periodo: de los 152 millones de ganancias del año 2021 a los más de 300 millones en los años 2025-26.

La compañía se halla en un momento de crecimiento que en los últimos meses se ha hecho más visible con la compra del operador de satélites de telecomunicaciones Hispasat. Indra sigue con su proceso de coger tamaño. En la actualidad es la empresa número 86 del mundo según el ranking de DefenseNews, a años luz de las principales empresas del mundo, y de otras europeas. La primera europea en este ranking es la italiana Leonardo, que factura en defensa catorce veces más que la española. Está por ver si finalmente se concretará la idea de que Telefónica acabe absorbiendo Indra para conformar el gran gigante español de la defensa, la ciberseguridad y la inteligencia artificial. Se habla de ella desde más de un año, como adelantábamos en este artículo.

El sector español tiene que crecer. Lo tiene asumido, como nos contaba en esta entrevista Ángel Escribano, entonces consejero de Escribano y ahora presidente de Indra. El Gobierno hizo un llamamiento a la industria diciendo que el presupuesto de Defensa iba a subir hasta el 2 % del PIB, que «donde se invertía diez se iba a invertir veinte», y que había que estar preparado: «El llamamiento fue el siguiente: inviertan ustedes, cojan tamaño y pongan sus negocios a crecer. Cojan tamaño para acometer el doble de carga de trabajo del que tienen en la actualidad».

La propia Escribano, que vende en veinticinco países las estaciones de armas para blindados y barcos de guerra que fabrica en Alcalá, ha visto crecer sus números de manera fulgurante. Sus 51 millones de facturación, 11 millones de beneficio y 300 empleados del año 2018 se han transformado en 225 millones de facturación, 13 millones de beneficio y 1.000 empleados en 2024.

Las empresas de defensa españolas crecen y crecerán por lo que les llega de dentro de España y de fuera, porque la inversión sube y seguirá subiendo. Como explica muy bien el experto del Real Instituto Elcano Félix Arteaga, España ha incrementado su gasto en Defensa en 10.215 millones de euros entre los años 2014 y 2024: de 9.508 millones a 19.723 millones; un aumento del 107 %. El esfuerzo ha mejorado la credibilidad de España como aliado, pero Trump y la OTAN piden más. Para progresar hacia el objetivo del 2 % del PIB, tendríamos que alcanzar el 1,39 % en 2025: de 19.723 millones a 21.564 millones. Seguramente los socios del Gobierno de Sánchez no lo entenderán, aún menos si cobra fuerza la idea de Trump de exigir un gasto en Defensa del 5 % del PIB.

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