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Yolanda Díaz y Elizabeth Duval, en unas jornadas en el Congreso el pasado febrero

Yolanda Díaz y Elizabeth Duval, en unas jornadas en el Congreso el pasado febreroEuropa Press

La salida de Duval abre un nuevo agujero en Sumar a una semana de renovar su dirección

Las encuestas vienen augurando para el partido que lanzó Yolanda Díaz entre 9 y 11 escaños, lo que supone una pérdida de en torno a 20 respecto al 23-J. Afronta en unos días su Asamblea para «fijar el rumbo»

«Si no nos resignamos la próxima década es nuestra». Con estas palabras insuflaba ánimo Yolanda Díaz a los que apostaban en 2022 por su proyecto político, fruto de lo que había llamado un proceso de escucha, Sumar, cuando lo presentó en sociedad en Matadero, Madrid. Hoy ese proyecto en el que tanta ilusión puso la vicepresidenta del Gobierno, también Pedro Sánchez, que lo impulsó antes de las elecciones generales para asegurarse una coalición, parece diluirse. La propia Díaz dimitió de los cargos orgánicos en el partido hace menos de un año, tras la derrota electoral -la cuarta seguida- en las europeas de junio. Y de un tiempo a esta parte solo acumula problemas.

Este lunes, anunció su retirada Elisabeth Duval, secretaria de Comunicación de Sumar y una de las caras visibles de la formación fucsia. «Tras una profunda reflexión he decidido no presentarme en las listas y cerrar mi etapa en los órganos de dirección de Sumar», trasladó en un comunicado, donde reconocía haber comprobado «todas las limitaciones de la política institucional y partidista». «Sigo plenamente convencida de la necesidad de una izquierda del siglo XXI, que apele a la juventud, popular, feminista y ecosocialista, internacionalista por igual en Ucrania, Palestina y el Sáhara Occidental, con un proyecto de futuro que no se quede en la conversación de una democracia de mínimos», añadió.

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y la diputada de Sumar, Aina Vidal

Ernest Urtasun, Yolanda Díaz y Aina VidalEuropa Press

Su salida abre un nuevo agujero en un partido que desde hace tiempo hace agua. Y solo unos meses después de que atravesara su momento más crítico, con la dimisión por sorpresa de Iñigo Errejón entre acusaciones de abusos sexuales -actualmente se investiga en un juzgado la presunta agresión sexual a la actriz Elisa Mouliáa-. A la gravedad del asunto, se suma que al parecer en el partido se tenía conocimiento de denuncias en este sentido y no actuó. De hecho, el Debate publicó en octubre que la impulsora de Sumar recibió un dossier sobre abusos sexuales de Errejón una semana antes de que este fuera nombrado portavoz parlamentario del partido.

Una semana para la Asamblea

El anuncio de Duval se produce una semana antes de que se celebre la Asamblea de la que saldrá elegida la nueva dirección. Tras la dimisión de Yolanda Díaz como líder del partido –si bien continuó como coordinadora del grupo parlamentario–, se acordó crear lo que se llamó una dirección colegiada o un equipo coordinador, integrado por cuatro miembros: Duval, Lara Hernández, Txema Guijarro y Rosa Martínez. Por el momento, todo son incógnitas sobre quién tomará el relevo; lo que sí se ha planteado, según han recogido varios medios, es que haya dos coordinadores.

En este cónclave, que es el segundo que celebran después del celebrado en 2024, se aprobarán el documento político y el organizativo. Se pretende «fijar el rumbo»: «dónde nos encontramos, hacia dónde vamos, a qué realidad nos enfrentamos y cuáles son nuestras señas de identidad a la hora de hacer política», señala Sumar en su documento político. En él hablan del «cierre definitivo» de un ciclo político iniciado con el 15-M y una «nueva realidad política», y de asumir que «lo que sirvió entonces ya no sirve». Se definen como una fuerza laborista, ecosocialista, feminista, proderechos LGTBIQA+ y antirracista, además de plurinacional y federal. Y abogan por un «rearme ideológico».

En caída libre en las encuestas

En 2024, Sumar encadenó cuatro derrotas en las urnas. Empezó con el fracaso en Galicia, la tierra de Yolanda Díaz, donde no logró entrar en el Parlamento al lograr solo el 2,4 % de los votos; le siguió el del País Vasco, con un escaño y poco más del 3 % de los votos; luego el de Cataluña, donde concurrió junto a los Comunes y, sin embargo, perdió dos escaños; y la última derrota, la de las europeas, donde se hizo con tres escaños, la mitad de los que su contrincante por ocupar espacio político, Podemos, obtuvo en las anteriores.

A la vista de las encuestas que se vienen publicando estos meses, la coalición fucsia no parece levantar cabeza, más bien continúa en caída libre a nivel electoral. Los sondeos le auguran una pérdida de 20 escaños aproximadamente y de seis puntos porcentuales en estimación de voto. Si el 23-J se hizo con 31 diputados (12,3 %), en el caso de que se celebrasen hoy elecciones generales el partido alcanzaría entre 9 y 10 escaños.

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