
Toma el nombre de la localidad en la que se ubica, junto al rio Asón
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El palacete cántabro donde Alfonso XIII despachaba con sus ministros, a punto de abrir de nuevo como parador
El establecimiento hotelero de Limpias reabre sus puertas el próximo jueves tras un periodo de cierre y renovación. Para disfrutar del Parador de Santillana del Mar, habrá que esperar al verano de 2026
Es el menos conocido de los cuatro paradores de la comunidad cántabra, pero tiene el encanto de esos lugares centenarios de hechuras palaciegas algo recónditos que guardan en su interior curiosas historias, algunas reales y otras no tanto, que acrecientan su leyenda y le envuelven en cierto halo de misterio. Se trata del parador de Limpias, que toma el nombre de la localidad en la que se ubica, junto al río Asón, a unos cuarenta kilómetros de Santander, y cuyas puertas reabre el próximo día 1 de abril tras un periodo de cierre por trabajos de renovación.
El Palacio del Castañal, que así se llamaba originalmente cuando se inauguró a principios del siglo XX, fue mandado construir por Manuel Eguilior y Llaguno, abogado y político, natural de Limpias, digno representante de esa burguesía de provincias con gran influencia en Madrid, posteriormente ennoblecida durante la Restauración. Vinculado al partido conservador, fue diputado en Cortes, consejero y presidente del Banco de España, senador vitalicio y ministro de Bellas Artes e Instrucción Pública, y titular de la cartera de Hacienda, en dos ocasiones. En 1905 recibió el título de conde de Albox, fruto de su participación como comisario regio en 1893 en las tareas de reconstrucción de una comarca almeriense de ese nombre, afectada en 1891 por unas graves inundaciones.
Cuando el político recibió el título de conde de Albox, en 1905, rebautizó el magnífico edificio erigido un par de años antes en la finca El Castañal de su localidad natural, como Palacio de Eguilior. Tras morir sin descendencia en 1931, la propiedad pasó a su hermano, y con el estallido de la Guerra Civil se convirtió en hospital de sangre y posteriormente en prisión hasta que fue saqueado y abandonado. Fue adquirido en 1999 por el Gobierno de Cantabria, que lo cedió a la empresa pública Paradores, organismo que se encarga de su reforma, ampliación y conversión en establecimiento hotelero de la red en 2004. Veinte años después, acomete su primera gran renovación y puesta al día, preservando, eso sí, los elementos que le caracterizan.
Encargada con una mansión acorde con la elevada posición social de su propietario, en él se observa la moda de las arquitecturas vernáculas de hace cien años de unir el tono rústico aportado por elementos como la sillería y mampostería vistas, con algunos detalles decorativos neogóticos y arquitectura historicista inglesa, con ménsulas, balcones, altas chimeneas… Una arquitecta que nos remite, salvando las distancias, a otras residencias campestres de la costa cántabra, como el palacio de Los Hornillos en Las Fraguas o el palacete del duque de Almodóvar del Río en Comillas.
Parador de Limpias
En Limpias, recibe al visitante un amplio pórtico de estilo medieval a la entrada de una finca que es otro de los tesoros escondidos del parador: un pintoresco y amplio jardín que Eguilior, gran aficionado a la botánica, mandó plantar con nogales, castaños, álamos y otras especies exóticas y que cuenta con algunos ejemplares protegidos, como un espléndido magnolio de 15 metros de altura y 3,40 centímetros de circunferencia de tronco.
En el interior del palacete destaca una señorial escalera, así como una magnífica chimenea y vidrieras emplomadas adornando unas estancias donde es fácil, aún hoy, cerrar los ojos e imaginar unos salones frecuentados por nobles y políticos. Distintas fuentes afirman que, en el palacio, Alfonso XIII celebró reuniones con miembros del Gobierno durante alguna de sus estancias en Cantabria. Recientemente, se ha acreditado que en sus años de esplendor, adornaban las paredes de estas estancias nobles sendos magníficos retratos de los condes de Albox firmados por Sorolla, sensacional broche de oro para acreditar la alta posición social del que está acreditado como primer abogado del Estado de España y su esposa.

El parador recibe al visitante un amplio pórtico de estilo medieval
Aunque no tuvieron hijos, su sobrina Margarita ha pasado a la historia de una forma un tanto peculiar. Nació en Limpias en 1899 y falleció víctima de una pulmonía en Madrid en 1928, como lo hizo también su hija, que aún no había cumplido los tres años.
Las leyendas locales, y algún célebre programa de radio aficionado a la parapsicología, sugieren que por las noches se oye a Margarita tocar el piano y que no es el único espíritu que recorre sus pasillos; también se mencionan un sirviente y una niña, reforzando la atmósfera enigmática del lugar. Para los menos ánimos de este tipo de leyendas, se aconseja hospedarse en las habitaciones del ala anexa al edificio primigenio del palacio, que también ha sido objeto de renovación, al igual que los hoteles establecimientos cántabros.

Tras su reforma, elevará su categoría a 4 estrellas
Por el momento, habrá que esperar al verano de 2026, como pronto, para que reabra sus puertas el Parador de Santillana del Mar, está inmerso en un proceso de renovación integral, que reducirá su número de habitaciones a 32 y elevará su categoría a cuatro estrellas. Mientras tanto, el cercano Parador Gil Blas, también ubicado en Santillana, continúa abierto para quien desee pernoctar en la célebre e histórica villa.