
Lionel Scaloni, durante un partido de las eliminatorias clasificatorias para el Mundial 2026
La elegante respuesta de Scaloni al «les vamos a dar una paliza dentro y fuera del campo» de Raphinha
El seleccionador argentino aseguró en la rueda de prensa previa al Argentina-Brasil que debe imperar el respeto y que no deja de ser un partido de fútbol
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Esta próxima madrugada se disputa el clásico entre Argentina y Brasil y el ambiente no puede estar más caldeado, algo que suele pasar cada vez que las dos selecciones más grandes de Iberoamérica se ven las caras, ya sea en un partido clasificatorio para el Mundial, en la Copa América o en un simple amistoso.
El encargado de calentar el partido fue Raphinha. El extremo del Barcelona hizo unas polémicas declaraciones que no han sentado nada bien en Argentina y que han sido consideradas como provocativas («¡Que se jodan! Voy a marcar un gol. Les vamos a dar una paliza dentro del campo y, si hace falta, también fuera»).
El brasileño se salió del guion con esas declaraciones y horas después de las palabras del extremo barcelonista le llegó el turno a Lionel Scaloni. Y el seleccionador argentino, lejos de entrar en polémicas, respondió a Raphinha con su elegancia particular.
«Un Argentina-Brasil es un partido importante, pero no deja de ser un partido de fútbol. No tiene que pasar de ahí. Recuerdo una imagen de Messi con Neymar tras la final de la Copa América 2021, los dos apostados en la escalera del Maracaná. Y esa es la imagen que nos tiene que quedar de nuestra rivalidad. El mejor del mundo, y probablemente el segundo mejor entonces, siendo amigos. Los dos queremos ganar y seremos leones dentro, pero amigos fuera. Todos tenemos un amigo brasileño, yo conozco a un montón, no debe pasar de ahí», aseguró Scaloni.El Argentina-Brasil de esta próxima madrugada apunta a ser un partido de alto voltaje. Está en juego, entre otras cosas, llevarse la condición de rey de Iberoamérica, pero lo que está claro es que en estos casos el respeto debe de estar por encima de cualquier cosa, algo que Scaloni sí ha demostrado y Raphinha, no.