Fundado en 1910
El presidente de Cepyme, Gerardo Cuerva, y el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi

El presidente de Cepyme, Gerardo Cuerva, y el presidente de la CEOE, Antonio GaramendiEuropa Press

Los críticos con Garamendi ven en Cuerva la opción para que CEOE endurezca el tono contra el Gobierno

Una parte del sector empresarial no está de acuerdo con la «tibieza» del vasco ante la reducción de jornada o la revalorización del SMI

La decisión del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, de sustituir a Gerardo Cuerva al frente de Cepyme por alguien de su confianza ha colmado la paciencia de buena parte de la patronal, que lleva tiempo indignada por la condescendencia del vasco con un Gobierno que no ha cejado de poner trabas al crecimiento empresarial. Tampoco entienden que su mujer firme acuerdos con el Ministerio de Trabajo después de los muchos ataques que han recibido de Yolanda Díaz.

Uno de los contratos en cuestión se refiere al adjudicado a Tamar Las Arenas, catering propiedad de la mujer de Garamendi, María Acha, para el servicio de cafetería y comedor en el edificio central del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) –dependiente del Ministerio de Trabajo– por valor de 446.281 euros. Si bien es cierto que esta empresa ha firmado acuerdos con gobiernos de distinto pelaje, algunos líderes de la patronal están molestos por la mala imagen que supone y porque Garamendi no ha llevado el tema a la Comisión de Régimen Interno de la CEOE, órgano encargado de velar por la aplicación del Código Ético y de Buen Gobierno, entre otras cosas.

A este escenario hay que añadir la alternativa que está liderando Garamendi para sustituir a Cuerva en las próximas elecciones de Cepyme, aunque de momento no está teniendo éxito. El presidente de la CEOE le ofreció el puesto a Lorenzo Amor, presidente de ATA y uno de los ‘pretorianos’ de Garamendi junto con Fátima Báñez, pero lo rechazó, y últimamente ha tratado de convencer a Fermín Albaladejo, presidente de la Confederación Española de Jóvenes Empresarios (Ceaje), al cual no se le ve mucho empaque en el mundillo empresarial. Finalmente la elegida como rival de Cuerva en las elecciones será Ángela de Miguel, presidenta de CEOE Valladolid.

Luego está el asunto de Conpyme. Nacida en 2021, esta patronal aglutina organizaciones tan dispares como Pimec –impulsada en su momento por Jordi Pujol– o Uatae –vinculada a Podemos–, y cuenta con el aval de Yolanda Díaz para ocupar el lugar de Cepyme en el «diálogo social». Esto es, incluirla en las mesas donde se negociarán asuntos clave como la jornada laboral, la subida del SMI o el blindaje del despido.

Desde el sector empresarial se ve como una estrategia de Pedro Sánchez para controlar el diálogo social, aunque de momento no se ha modificado la ley de representatividad empresarial que daría acceso a estas mesas. Lo que sí molesta es la tibieza de Garamendi con un asunto tan delicado, ya que la representatividad debe afectar a todas las organizaciones.

Entretanto, Cuerva ha movido sus hilos para modificar el reglamento interno de la patronal y limitar la delegación de voto, como hacen CEOE y ATA. La jugada ha provocado que su ejecutiva, que es la misma que dejó Garamendi cuando presidía Cepyme, le haya denunciado en bloque. Si finalmente la asamblea de Cepyme ratifica el cambio, el candidato de Garamendi lo va a tener crudo, según confirman fuentes a El Debate.

La reelección de Cuerva sería un duro golpe para Garamendi, que no perdona al granadino su rechazo a la contrarreforma laboral de Yolanda Díaz y, especialmente, que le hiciera sombra con el manifiesto Por la libertad de empresa del pasado julio, en el que criticaba con dureza las medidas de la ministra.

A Cuerva, sin embargo, no le importa dar batalla. Se trata de un empresario de éxito con buena posición económica y no tiene necesidad de estar en Cepyme, pero considera que el asociacionismo es bueno para defender los intereses empresariales. Si gana las elecciones, tendría el camino despejado para cotas más altas, y mantendría el tono crítico de los empresarios con la ministra.

comentarios
tracking