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Montaje de Víctor de Aldama, Koldo García y José Luis Ábalos

Montaje de Víctor de Aldama, Koldo García y José Luis ÁbalosEl Debate

Tribunal Supremo

Un empresario reconoce que acudió a Aldama porque lo «mandó» Koldo para ayudarle con sus «problemas de Panamá»

José Ruz declaraba, este jueves, ante el magistrado Leopoldo Puente que investiga la trama PSOE por presuntos delitos de corrupción

El empresario José Ruz comparecía esta semana, ante el juez Leopoldo Puente, minutos después de la declaración de la que fuera pareja del ex ministro de Transportes, José Luis Ábalos, Jessica GR, en el Supremo.

Lo hacía para contestar a las preguntas del magistrado acerca de los principales imputados en la presunta red de corrupción que salpica al Gobierno y para reconocer que mantuvo con Ábalos «una relación de cordialidad»; con el que fuera su asesor en el Ministerio de Transportes, Koldo García, «una cierta amistad»; y, con el principal comisionista de la trama, Víctor de Aldama, una vinculación profesional que le llevó a transferir 77.200 euros al conseguidor, desde una de sus empresas y de su propia cuenta personal.

Según ha podido saber El Debate, Ruz pagó 7.500 euros a Aldama «por la compra de un coche» a una sociedad del «nexo corruptor» de la organización quien, a su vez, lo había adquirido previamente en un lote procedente de un «concurso de acreedores». El resto fue una suerte de préstamo porque «le hacía falta dinero… y yo recurrí a él porque me mandó Koldo García como persona que me podía ayudar a resolver mis problemas de Panamá» que, tras entrar Aldama en acción cogieron «buen camino».

«Entonces le hice una segunda transferencia de 50.000», en el mes de agosto, a través de «un contrato de arras para la compra de un apartamento en Oropesa del Mar» cuya compra quedó apalabrada para el mes de diciembre del mismo año pero que no se formalizó, de manera que convirtieron la cantidad «en un préstamo» al que se le sumaron 20.000 euros más sobre la cantidad inicial.

«A mí me convenía apoyar al Sr. Aldama porque el camino que estaba cogiendo la solución en Panamá [para la empresa Levantina] era el adecuado» y, tras las gestiones, «iba a poder recuperar mi préstamo», aseguraba Ruz en respuesta a preguntas del juez Puente.

No en vano, Ruz reconocía en el Supremo que conoció a Koldo en 2019 porque le mandó «un correo» en dicho año, «solicitando una reunión con él y fui a su despacho». El motivo: que su «empresa estaba trabajando en Panamá y Argelia y como consecuencia de la crisis del petróleo tuvimos problemas de cobro y pues dije voy a intentar hablar con el Ministerio [de Transportes] para agilizar esos cobros».

«Tengo que decir que esto fue en marzo o así y al mes o mes y pico me volvió a llamar Koldo y volvimos a quedar. Para Panamá [por la empresa Levantina] me derivó a Aldama y para Argelia [por Duro Felguera] quedamos en tener una reunión con el jefe de gabinete para ver qué podíamos hacer», apostilla el empresario presuntamente involucrado en la trama.

Por aquel entonces, Ruz ya «conocía a Ábalos» y mantenía frecuentes «encuentros» con el que era la mano derecha del ministro, Koldo, «tanto cuando estaba en el Ministerio como después». «Entre otras cosas porque Koldo es una persona que era inusualmente... difícil de encontrar», aseveraba el empresario en el Supremo, según ha podido saber El Debate. «No es una persona típica (...) Su ánimo por ayudar es extraordinario», subrayaba Ruz ante el instructor del caso.

El empresario asegura al juez Puente que «Koldo se sintió repudiado por mucha gente» una vez salió de Transportes y que, como a él le había «intentado ayudar» se sintió, en cierto modo, en deuda con él.

«Koldo me busca como amigo porque no llegaba a entender el camino del negocio» de un QR que quería poner en el mercado y, también, le pidió ayuda para «hacer de corredor para vender un depósito fiscal en Murcia».

Los contratos de obra pública

José Ruz respondía al juez que, en una ocasión, viajó «en el mismo avión que Koldo» a Las Palmas de Gran Canaria con ocasión de una obra pública aunque sostiene que fue una mera coincidencia. «No tenía nada que ver con la obra», reitera.

«Yo cuando viajamos juntos no sabía que habíamos licitado a esa obra [que finalmente les adjudicaron]. Yo fui a ver a un especialista en puertos para desarrollar un tema en Argelia (...) seguramente estaba 10 días antes tomándome un café con Koldo y él me dijo que tenía que ir a Canarias a no sé qué», relataba Ruz en el Supremo. «Él se compró su billete y su hotel» que, casualmente, coincidía con el reservado por el empresario.

También consta, en relación con la trama, que Ruz mantuvo una reunión en La Chalana con Koldo, Jacobo Pombo y un teniente de la Guardia Civil. «No era una reunión», protestaba Ruz ante el magistrado Puente, «era un mero café de cortesía con un amigo».

Cabe recordar que, Jacobo Pombo fue identificado por la Audiencia Nacional (AN) en el arranque judicial del caso PSOE como uno de los «intermediarios» que, junto con el propio ministro Ábalos, trató de neutralizar la reclamación de 2,6 millones de euros que efectuó el Govern balear de Francina Armengol a la principal empresa de la trama, propiedad de Aldama, Soluciones de Gestión.

También afloraba en la comparecencia de Ruz el nombre de Javier Herrero el ex director de carreteras de Ábalos quien, como publicó El Debate, admitió ante la Comisión de Investigación del caso en el Senado que los contratos de la trama se adjudicaron con «bases subjetivas hasta del 100%».

Extremo éste último que confirmaba el propio Ruz ante el juez Puente: «Todas» esas obras fueron asignadas en base a «criterios subjetivos».

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