El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, llega a una conferencia económica en el Círculo de Bellas Artes, a 20 de marzo de 2025, en Madrid (España). Illa ha viajado a Madrid para presentar su plan para que Cataluña recupere el liderazgo económico de España mediante la movilización de 18.500 millones de euros hasta el año 2030. El encuentro se desarrolla bajo el título: 'Catalunya lidera. Un modelo económico de prosperidad compartida'.

Alejandro Martínez Vélez / Europa Press
20 MARZO 2025;SALVADOR ILLA;CATALUÑA;ECONOMIA
20/3/2025

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador IllaEuropa Press

Política

Independentistas y socialistas catalanes copan puestos estratégicos de la economía española sin coordinación alguna entre ellos

El independentismo ha cambiado de estrategia, ya no quiere enfrentarse al Estado sino implosionarlo desde dentro

Salvador Illa, presidente de la Generalitat de Cataluña desembarco en Madrid el pasado jueves con su "Cataluña lidera tour”, una conferencia con la ha pasado ya por Barcelona y Bruselas donde habla de «prosperidad compartida» y presenta la candidatura catalana a «volver a liderar España».

En el Círculo de Bellas Artes Illa estuvo arropado por siete ministros, al alcalde Barcelona, el socialista Jaume Collboni pero también por otras muchas personalidades como, entre otros, Pepe Blanco de la agencia de asuntos público Acento, la magistrada del Tribunal Constitucional Laura Díez, el presidente de Repsol, Antoni Brufau. Entre los asistentes VIP llamo especialmente la atención Carlos Torres, Presidente del BBVA, que al finalizar la conferencia se deshizo en elogios hacía Illa: «Es muy ilusionante ver que en momentos de incertidumbre Cataluña quiere liderar y no solo Cataluña si no también el resto de España y Europa».

La presencia del primer ejecutivo del BBVA pone de manifiesto la influencia que hoy Cataluña tiene en la economía española hasta el extremo que la OPA que el BBVA presento sobre el Sabadell se jugó también en la comparecencia de Illa en Madrid.

Torres no se equivoca al ir a presentar sus respetos a Illa, el gobierno ha abierto las puertas a personas nombradas por ERC y Junts a lugares estratégicos en la economía nacional a la vez que muchos cargos del PSC copan lugares clave en áreas económicas del gobierno y empresas públicas. ¿Significa eso que existe una estrategia catalana destinada a controlar la economía española? No exactamente, los cargos cercanos a los independentistas y los propuestos por el PSC no tienen una estrategia común, ni intereses coordinados.

Lo que si es cierto es que Cataluña ha pasado de quererse separar en 2017, por la vía exprés, de España a ocupar en 2025 infinidad de puestos con capacidad de influir y de marcar el presente y el futuro de muchas políticas económicas e inversiones de España.

La falta de coordinación entre unos y otros es el reflejo de la batalla política que ERC y Junts mantienen y los malabarismos que los socialistas deben hacer para mantener una política de equilibrios en sus constantes cesiones a Junts y a ERC. Gabriel Rufián ha verbalizado esa lucha soterrada al decir en el Congreso que «Miriam Nogueras no quiere la bandera española en sus ruedas de prensa, pero si los cargos para sus amigos en empresas españolas».

Mientras ERC y Junts mantienen una lucha eterna, el independentismo aprovecha la debilidad extrema de Sánchez para copar cargos en lugares nucleares de la economía española. Por ejemplo, a propuesta de Junts Eduard Gràcia ha sido elevado a un cargo de responsabilidad en Renfe Operadora. Gràcia es autor de un estudio, presentado en la ONU, que denuncia la falta de democracia en España. También a propuesta de Junts está en el consejo a AENA el exconsejero de Quim Torra, Ramon Tremosa, autor de frases como «España da un trato colonial a Cataluña». Elena Massot forma parte del consejo de Enagás y Pere Soler, director general de los Mossos durante la asonada del 1 de octubre de 2017 es miembro de la dirección de la CNMC.

El independentismo cree que aún no tiene suficiente poder para lograr su objetivo que no es otro que reventar el Estado por dentro. En 2017 aprendieron que enfrentarse al mismo era difícil y ahora aplican una estrategia de caballo de Troya con la colaboración necesaria del mismísimo gobierno de España. El diario La Vanguardia, hace pocos días, señalaba que Josep Maria Castellá, vicepresidente de Junts se pasea por Madrid de la mano de David Madí, hombre de máxima confianza de Atur Mas y ex presidente del consejo asesor de Endesa en Cataluña, buscando más vías de penetración del independentismo en el corazón de empresas públicas estratégicas.

ERC no quiso ser menos que Junts y consiguió colocar una persona de su confianza, nada más y nada menos que, en el consejo del Banco de España. El nombramiento recayó en Jordi Pons, catedrático de economía aplicada de la Universidad de Barcelona. Quién hoy comparte mesa con Escrivá en el pasado fue autor del libro «El expolio fiscal, una asfixia premeditada».

Además de empresas el independentismo también quiere influir en la comunicación con el fin de frenar las críticas a su proceder. Fruto de este interés a propuesta de Junts, Mikimoto entro en el consejo de RTVE, al hacerlo evito acatar la constitución. Junto a Mikimoto fue encumbrado a la dirección de RTVE el que fue director de comunicación de Oriol Junqueras, Sergi Sol.

El PSC también tiene su equipo económico en Madrid y no se ha quedado atrás. El nombramiento más impactante ha sido el de Marc Murtra al frente de Telefónica previo cese desde La Moncloa, en fin de semana y con poca elegancia, del anterior presidente de la compañía, José María Álvarez Pallete. Sánchez, en su día, ya impuso, no sin resistencias internas, a Murtra en Indra, la empresa que controla los recuentos electorales, pero eso solo fue un paso para llegar a la cúpula de Telefónica donde tiene por objetivo impulsar un canal de televisión adicto a Sánchez.

Además de Murtra, el PSC está bien posicionado en el corazón del poder económico nacional con Maurici Lucena, presidente de AENA y en su día portavoz económico del PSC en el parlamento catalán. La ex ministra de Transportes y alto cargo del PSC, Raquel Sánchez, está al frente de Paradores y Jordi Hereu, ex alcalde de Barcelona y ex presidente de Hispasat, es ministro de Industria, una cartera tradicionalmente ocupada por catalanes como Joan Majo (PSC), Josep Pique (PP) o José Montilla (PSC).

Incluso los Comunes, marca catalana de Sumar intenta hacer lobby en Madrid mediante el ministro de cultura, Ernest Urtasun quien tiene como secretario de estado al que fue mano derecha de Ada Colau, Jordi Martí.

Más allá del mundo político las patronales catalanas también quieren tener peso y voz en el mundo económico capitalino y tanto PIMEC como Fomento del Trabajo cuentan con delegaciones en Madrid. Fomento, encabezada por el ex portavoz de Unió en el Congreso, Josep Sánchez – Llibre, actúa en Madrid a través de la Sociedad Barcelonesa de Estudios Económicos y Sociales que se mueve como pez en el agua en Madrid gracias a un consejo asesor donde hay muchas personas no catalanas como el ex jefe de gabinete y asesor áulico de Pedro Sánchez, Iván Redondo, el exministro Alberto Ruiz – Gallardón o la periodista Sonsoles Ónega. Por su parte PIMEC confía sus asuntos en la capital al exdiputado Ferrán Bel y forma parte de CONPYMES, la patronal que ha llevado a la justicia su reconocimiento como miembro del diálogo social.

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