
El dictador venezolano, Nicolás Maduro
Venezuela promete mantener las relaciones con las petroleras pese a la retirada de permisos de Trump
La vicepresidenta Delcy Rodríguez aseguraba que las empresas no precisan «licencia ni autorización de ningún Gobierno extranjero, dado que Venezuela no reconoce ni aplica jurisdicción extraterritorial alguna
Aunque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha revocado los permisos a los socios de Pdvsa —Repsol, entre ellas— para exportar crudo de Venezuela, el país caribeño asegura que mantendrá las operaciones con las petroleras extranjeras.
La vicepresidenta ejecutiva y ministra de Hidrocarburos, Delcy Rodríguez, firmaba un comunicado en el que decía haber «mantenido una comunicación fluida con las empresas trasnacionales de petróleo y gas que operan en el país».
La funcionaria afirmaba estar «preparados para esta coyuntura», a la vez que apuntaba que las empresas «no requieren licencia ni autorización de ningún Gobierno extranjero, dado que Venezuela no reconoce ni aplica jurisdicción extraterritorial alguna».
Así, sentencia que son «un socio confiable» y continuarán con «los acuerdos alcanzados» con las entidades petroleras. «El motor hidrocarburos está activado y el Plan de Independencia Productiva Absoluta ordenado por el presidente de la república, Nicolás Maduro, sigue su curso y permanecerá abierto a todas las inversiones nacionales e internacionales para el desarrollo de este sector estratégico», continuaba.«No somos colonia de nadie»
Por su parte, el dictador Nicolás Maduro prometía que cualquier sanción será «enfrentada, controlada y superada». «Allá (Estados Unidos) decidieron agredir al mundo entero. Allá ellos, quien pierde son ellos», comentaba el chavista en un vídeo difundido en su canal de Telegram. «No somos colonia de nadie. Nadie viene a naricearnos, a ningunearnos. Nadie es nadie. No, ese tiempo se acabó. El tiempo que nos nariceaban y daban órdenes al país en inglés», agregaba.
Las compañías afectadas, además de Repsol, son la estadounidense Global Oil Terminals, la italiana Eni, la francesa Maurel & Prom y la india Reliance Industries. Todas ellas tenían permiso para operar con crudo venezolano en sus refinerías pese a las sanciones que pesaban sobre Caracas.
Medios del país norteamericano afirman que la mayoría de las petroleras ya habían suspendido la importación de crudo venezolano después del arancel de Trump del 25 %, que también aplicaba al gas. En el caso de Repsol y Reliance, para no ser sancionados, han solicitado autorización operar en Venezuela.
Las petroleras tendrán hasta mayo para liquidar sus relaciones con Venezuela, afianzando las intenciones de EE.UU. para aislar al chavismo.