Imagen publicada en redes sociales por una de las víctimas

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Seguridad vial

La carretera revientaneumáticos: siete ruedas destrozadas en un rato mientras la DGT mira para otro lado

Las lluvias que no cesan están destrozando carreteras y autopistas, con unos agujeros y socavones difíciles de esquivar al volante

Hace años que en España no se registraba una borrasca de estas características, días y días de lluvia, viento y frío que ha descargado una gran cantidad de agua, lo que ha terminado por provocar inmensas balsas de agua y anegar prados y carreteras.

Precisamente las carreteras se han visto mucho más afectadas de lo previsto por la situación, pues el agua ha provocado un grave deterioro en el asfalto, sobre todo en las juntas de dilatación y en los parches que mantenimiento va poniendo sobre los socavones.

El agua destroza el asfalto

El resultado es que se han producido grandes grietas y profundos socavones que se han convertido en un verdadero peligro para los conductores. Estos socavones suelen tener bordes cortantes y aristas que seccionan son facilidad la goma de los neumáticos, provocando reventones con facilidad.

El agua provoca estos socavones con mucha facilidad

El agua provoca estos socavones con mucha facilidad

En este caso, un usuario de redes sociales denuncia lo que está pasando en la carretera Huelva-Matalascañas (N-442), que ya sido bautizada como la carretera revientaneumáticos por la gran cantidad de coches que quedan allí averiados cada día con un reventón. Algo similar a lo que ocurrió recientemente en la A-49, en Palma del Condado.

Siete reventones

Este conductor señala que en el mismo tramo había contado hasta siete reventones en un rato, una barbaridad y un riesgo muy serio para la seguridad vial.

Los reventones deberían estar señalizados para evitar problemas

Los reventones deberían estar señalizados para evitar problemas

Hay que tener en cuenta que muchos coches no cuentan con neumático de repuesto, lo que significa que hay que cambiarlo, por lo que el coche debe ser retirado en grúa, un problema mucho más serio de lo que parece.

Es cierto que es inviable su reparación por la falta material de tiempo y porque mientras no deje de llover es inútil, pero también es cierto que estos socavones deberían estar señalizados para enviar un mensaje de prudencia a los conductores y que eviten este tipo de incidencias.

Un contratiempo muy serio que se convierte en un verdadero problema en un momento en que el presupuesto de mantenimiento de carreteras es inexistente pues, de acuerdo con Europa, España arrastra un déficit superior a los 10.000 millones de euros.

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