
Foto de la cúpula del PNV para celebrar el acuerdo de la Federación Internacional de Pelota Vasca
La crisis de la pelota vasca: de aceptar a Euskadi como selección independiente a amenazar España
Esta medida tiene que ver con las cesiones llevadas a cabo por el PSOE para contentar a PNV y Bildu, dos de sus socios gubernamentales
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La pelota vasca, una de las disciplinas deportivas más icónicas del norte de España, vive sus días más convulsos desde que la Federación Internacional de Pelota Vasca (FIPV) aceptara a Euskadi como selección independiente, decisión que ha generado, como es lógico, mucho runrún y malestar en este deporte a nivel internacional.
La selección española no se tomó nada bien esta decisión, la cual consideraron que formó parte de los acuerdos políticos a los que habían llegado Pedro Sánchez y el nacionalismo vasco, denunció las irregularidades cometidas a lo largo de todo el proceso y, como castigo por parte de la Federación Internacional, España, al igual que Cuba, se quedó fuera de las votaciones que acabaron por convertir a Euskadi en selección independiente.
Esta crisis ha salpicado a Javier Conde, expresidente de la Federación Navarra y actual mandatario de la española, y ha tenido que lidiar con ella desde el pasado 21 de enero, fecha en la que tomó posesión como nuevo presidente: «Perdí mi inocencia en un mes. He sido grabado, amenazado, insultado y chantajeado como cabeza de la Federación Española, que tiene ahora una amenaza de expulsión de la Internacional».
Lo que es obvio es que detrás de todo esto está el Gobierno de Pedro Sánchez. Es de sobra conocida la obsesión del líder del Ejecutivo de seguir, a toda costa, en Moncloa y también se sabe que está dispuesto a llegar a cualquier acuerdo, sea beneficioso o polémico, con sus socios gubernamentales, entre los que se encuentran el PNV y Bildu, para conseguir seguir en el poder y, lógicamente, impedir que Alberto Núñez Feijoo se convierta en nuevo presidente del Gobierno de la mano de Vox.En esta encrucijada también se encuentra el CSD (Consejo Superior de Deportes). El organismo que preside José Manuel Rodríguez Uribes tiene por delante uno de esos dilemas con difícil solución. Está obligado a defender los derechos de la Federación Española de Pelota Vasca sin contrariar a los nacionalistas vascos.

La Federación Internacional de Pelota ha aceptado la entrada del País Vasco como selección independiente
«Siempre hubo una reivindicación histórica pero no había una posibilidad legal así que es correcto decir que la puerta se abre desde la política española. El CSD tiene la llave de todo pero quizás no sepa cómo salir de esta y lo que tiene que hacer es proteger a la Española de las amenazas y liderar una posible mesa de diálogo», comentó recientemente Javier Conde en una entrevista con el Diario MARCA.
La polémica está servida. El próximo 31 de mayo, en la localidad vasca de Gernika-Lumo, comienza la Liga de Naciones y si la Federación Internacional toma la decisión de no sancionar a España (que no ha cometido ningún tipo de irregularidad), se podría dar un enfrentamiento entre la selección de Euskadi como federación independiente y la española.