
Foto de archivo de un pozo petrolífero
El mundo dispara la producción de energía nuclear mientras el petróleo cae a mínimos y el carbón repunta
La demanda energética se reactivó en 2024 y la UE volvió a incrementar su consumo por primera vez desde 2017
El año 2024 supuso un giro en el consumo energético mundial. Tras una década prácticamente estancada, la demanda en todo el mundo creció un 2,2 %. Pero el crecimiento no fue idéntico entre todas las tecnologías: la electricidad repuntó un 4,3 %, muy por encima del alza del 3,2 % del PIB mundial.
En concreto, el consumo mundial de electricidad aumentó en casi 1100 teravatios-hora (TWh) en 2024, más del doble del aumento promedio anual de la última década, y más que toda la energía que consume anualmente Japón.
Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), los responsables de este crecimiento fueron los países en desarrollo, que supusieron el 80 % del alza mundial del consumo eléctrico. Ello a pesar del frenazo de China, donde a pesar de que la demanda energética se desaceleró por debajo del 3 % (la mitad que en 2023) todavía supuso el mayor alza en términos absolutos de todos los países del mundo, seguido de la India.
China, de hecho, representó más de la mitad del aumento mundial de la demanda de electricidad, pero el incremento fue generalizado, con un crecimiento del 4 % en otras economías emergentes y en desarrollo.Además, la demanda de electricidad alcanzó un nuevo récord en las economías avanzadas. Estados Unidos incrementó un 1,7 %, y también la Unión Europea demandó más energía, por primera vez desde 2017: un 0,5 % más. Entre las principales economías del mundo, tan solo Japón recortó su consumo, un 1,2 %.
«Además del crecimiento de los países en desarrollo, otro factor que está impulsando la demanda energética es el incremento de las temperaturas. En países como China o la India está creciendo el consumo para refrigeración», según el director general de la AIE, Fatih Birol.
Las energías renovables representaron la mayor parte del crecimiento del suministro energético mundial (38 %), seguidas del gas natural (28 %), el carbón (15 %), el petróleo (11 %) y la energía nuclear (8 %). En concreto, más de 700 GW de capacidad renovable fueron añadidos el año pasado a la flota mundial, batiendo un récord por segundo año consecutivo.
Las renovables y la nuclear (que la AIE cataloga como energía limpia) «contribuyeron con el 40 % de la generación total por primera vez, y las renovables por sí solas suministraron el 32 %», destaca el organismo. Respecto a la nuclear, en 2024, se pusieron en funcionamiento más de 7 GW de capacidad de energía nuclear, un 33 % más que en 2023.
«La generación de electricidad nuclear en 2024 aumentó en 100 TWh, igualando el mayor incremento de este siglo, fuera de la recuperación pos-Covid. El inicio de la construcción de centrales nucleares creció un 50 % en 2024, utilizando exclusivamente diseños chinos y rusos», subraya la AIE
Caída del petróleo y alza del carbón
En su informe de Perspectivas energéticas para 2025, presentado recientemente, el organismo llama también la atención sobre la desaceleración de la demanda mundial de petróleo, que cayó el año pasado por debajo del 30 % por primera vez en la historia, 50 años después de alcanzar un máximo del 46 %. Por el contrario, el gas natural registró un incremento del 2,7 %, hasta los 115000 millones de metros cúbicos (bcm), frente a los 75.000 millones de media durante la última década.
Además, destaca el incremento del 1 % en la demanda mundial de carbón, utilizado fundamentalmente en China, que se mantuvo como el mayor consumidor de carbón a nivel mundial, representando un récord del 58 % del consumo mundial.