
José García Román
El presidente del Córdoba Patrimonio carga contra el calendario de la RFEF
José García Román expuso en Twitter el lastre que supone la irregularidad de la competición doméstica
El presidente del Córdoba Patrimonio de la Humanidad, José García Román, ha mostrado su indignación con la configuración del calendario de la Primera División de fútbol sala, que considera perjudicial para los clubes y para el propio espectáculo. A través de su cuenta en X (antiguo Twitter), el dirigente cordobés ha cargado duramente contra la planificación de la temporada, exigiendo una solución por parte de la RFEF y del presidente de la Federación Gallega de Fútbol y responsable del Comité Nacional de Fútbol Sala, Rafael Louzán.
«O el Sr. Louzán pone coto a esto, o acaban con el fútbol sala. No puede ser que este año hayamos jugado tres partidos de liga en casa, separados por apenas 11 días, y ahora estemos 28 días sin jugar ante nuestro público», denunció García Román en la red social.
El malestar del mandatario blanquiverde no se queda solo en la presente campaña, sino que también apunta a los borradores del calendario de la próxima temporada, que según él podrían agravar aún más la situación. «Los borradores de calendarios de la próxima temporada son peores, y por culpa del Europeo, un equipo puede estar casi dos meses, entre un partido y otro, sin jugar ante su público. Así es imposible... por muchos goles que marques», lamentó.
Estas declaraciones reflejan el creciente descontento entre los clubes con la gestión del calendario en la máxima categoría del fútbol sala español. La falta de regularidad en los partidos como local no solo afecta a la estabilidad deportiva de los equipos, sino también a la asistencia de los aficionados y al rendimiento económico de las entidades.La queja del presidente del Córdoba Patrimonio se suma a las críticas de otros clubes que también han mostrado su disconformidad con el diseño del calendario en los últimos años. Ahora, la pelota está en el tejado de la Federación y de sus responsables, quienes podrían verse obligados a replantear el formato de competición para evitar situaciones como las denunciadas por García Román.