
Una correcta desinfección es fundamental para eliminar la suciedad
Los tres errores más comunes al poner la lavadora y cómo evitarlos
La Ordenatriz explica los motivos por los que la ropa no sale tan limpia como quisiéramos de la lavadora
Lavadora, lavavajillas o nevera son algunos de los electrodomésticos más comunes en cualquier hogar. Mantener una correcta higiene en cualquiera de ellos es fundamental para evitar malos olores y lo que es peor, intoxicaciones alimentarias.
En el caso de la lavadora, una correcta desinfección es fundamental para eliminar la suciedad que puede acumularse con el paso del tiempo y los lavados. Será necesaria una correcta ventilación y cuidados específicos para evitar que el aparato no desprenda olores a humedad que pueden llegar a impregnar la ropa.
Begoña Pérez, conocida en redes sociales como La Ordenatriz explica en un video en Instagram los motivos principales por los que la ropa no sale tan limpia como quisiéramos de la lavadora. La organizadora profesional e influencer afirma que un exceso de carga puede ser uno de ellos. «Tiene que quedar un palmo entre la ropa y el techo del tambor» la explicación es sencilla: «Necesitas espacio para que los tejidos se floten bien. Además, si cargamos la lavadora, el tambor puede soltar gotas de grasa y mancharnos la ropa».
El segundo error es utilizar ciclo demasiado cortos: «Muchas veces por ahorrar electricidad ponemos programas inferiores a 90 minutos. Solo la ropa deportiva, lana o seda necesitan menos de dos horas de lavado».Por último, la suciedad en filtro, gomas y cajetín de la lavadora provoca malos olores y que la ropa no se haga completamente limpia. Además se acorta la vida útil de esta lavadora, asegura la experta.
Los diez errores, según la OCU
Lavar sin tratar antes las manchas
Normalmente, si metemos una prenda manchada el bombo de nuestro electrodoméstico, es muy posible que, cuando la saquemos, la mancha no haya desaparecido. Además, el calor al secar la prenda podría fijarla aún más. Es importante utilizar quitamanchas o detergente concentrado sobre los tejidos afectados antes de introducirlos al tambor. A continuación lava la prenda a la temperatura más alta que admita según la etiqueta.
Sobrecargar la lavadora
Tampoco es conveniente meter más ropa de la que deberíamos en el tambor de la lavadora, ya que esta debe poder moverse libremente en el interior del electrodoméstico para que este pueda efectuar su acción mecánica.
No clasificar la ropa
Lo mejor es separar la ropa blanca de la de color para evitar desteñidos. Del mismo modo se aconseja clasificar las prendas según la temperatura del lavado especificada en su etiqueta.
Mezclar la ropa interior con el resto
Para evitar pérdidas, se recomienda utilizar una bolsa de malla para lavar la lencería y las prendas más pequeñas, como los calcetines.
detergente y suavizante
Muchas veces echamos cantidades de detergente y suavizante al azar, sin prestar mucha atención en factores como la suciedad de la ropa y la dureza del agua. Si echamos poco, la ropa no se lavará bien pero, si echamos mucho, puede que el producto deje manchas en la colada (además de que estaremos malgastando dinero).
Abusar de la lejía
La lejía es un producto de limpieza muy agresivo que no debe usarse a la ligera sobre nuestra ropa. Solo debemos echar mano de ella cuando sea imprescindible desinfectar los tejidos o necesitemos eliminar una mancha concreta o blanquearla.
Lavar con agua fría
El agua fría puede dificultar la acción del detergente e impedir que nuestras prendas se limpien de forma correcta. Por norma general, todos los tejidos admiten una temperatura de 30º C, idónea para un buen lavado.
Pasarse con el centrifugado
Centrifugar a muchas revoluciones puede perjudicar los tejidos de algunas de tus prendas. La OCU recomienda usar los centrifugados de alta velocidad solo para prendas de algodón. Para los tejidos de mezcla o sintéticos será suficiente un centrifugado más ligero (900 o 1.000 rpm, como mucho).
No vaciarla cuando termina el lavado
Si dejamos la ropa mucho tiempo dentro de la lavadora es muy probable que adquiera un olor húmedo, poco agradable y que se arrugue.
No limpiar nunca la lavadora
Lavado tras lavado, en la lavadora se va acumulando suciedad y puede producir problemas para evacuar el agua o que el detergente se distribuya de forma correcta.
Por ello es recomendable efectuar limpiezas cada cierto tiempo de los filtros de desagüe, de las gomas y de los cajetines de detergente.