
Don Felipe, tras entregar el Premio Nacional de Sociología a Pablo Oñate Rubalcaba
Casa Real El Rey entrega el Premio de Sociología a Oñate, quien alerta de los «modernos autócratas»
El politólogo advierte de la polarización que están alentando partidos políticos tradicionales porque les es rentable a corto plazo
El Rey ha entregado este miércoles el decimoctavo Premio Nacional de Sociología y Ciencia Política al politólogo Pablo Oñate Rubalcaba, catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad de Valencia, quien ha advertido de los riesgos que entrañan los modernos autócratas, que deterioran las reglas democráticas, incorporan elementos populistas y polarizan la sociedad para unir a sus seguidores y hacerlos más permisivos con las restricciones.
En el acto, que se ha celebrado en la Galería de las Colecciones Reales del Palacio Real de Madrid, Don Felipe ha estado acompañado por el secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa. El Rey ha seguido desde la primera fila del salón las tres intervenciones del acto y ha subido al escenario para entregar el reconocimiento.

Don Felipe saluda al público en la puerta del acceso a la Galería de las Colecciones Reales
Primero ha intervenido el presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas, José Félix Tezanos, que ha destacado la contribución de Oñate a la ciencia política; después, el académico de Ciencias Morales y Políticas y ex presidente del CIS, Fernando Vallespín, ha hecho la laudatio del premiado, y finalmente ha intervenido el propio galardonado.

El académico Fernando Vallespín, ex presidente del CIS, dirige la laudatio del premiado
Democracia patológica
Oñate ha advertido de que «el populismo contamina las agendas de todos» y los «partidos políticos tradicionales» están alentando la polarización porque une a sus partidarios y les predispone a tolerar restricciones y apoyar tendencias autocráticas. «El populismo ha dejado de ser percibido como una anomalía», ha alertado el politólogo y ha añadido: «Una patología democrática ha transformado el sistema convirtiéndolo en una democracia patológica».
El premiado ha relatado que el año pasado se batió récord de elecciones, porque se celebraron en 70 países, pero lamentó que muchas de ellas se hicieran sin garantías democráticas.
Tras exponer el panorama político, Oñate concluyó que en estos momentos es imprescindible realizar análisis rigurosos y precisamos más que nunca investigar en este terreno.