
El precio del gasóleo va a subir con carácter inmediato
Conductores
El Gobierno se escuda en Bruselas para subir el gasóleo y poner en marcha los peajes aunque no sea verdad
El juego político del Ejecutivo le hace prometer determinadas cosas en Bruselas que luego vende a los españoles como imposiciones de la Unión Europea
2020 fue uno de los años más complicados para la historia de Europa y del mundo, el parón económico que trajo consigo el confinamiento derivado de la epidemia de Covid supuso un antes y un después para la economía del Viejo Continente.
Terminada la epidemia, o al menos la fase más convulsa con la llegada de las vacunas, Bruselas decidió la puesta en marcha de un plan de reactivación de la economía europea pero con una clave: la descarbonización de la industria.
Llegó la reactivación
Se habló entonces de la entrada del Viejo Continente en un nuevo estadio industrial de baja o nula contaminación en el que verían la luz realidades como el coche eléctrico o el uso masivo de la energía solar mediante placas fotovoltaicas.

La industria del automóvil ha tenido que optar por los combustibles renovables
Manguerazo de dinero
La labor de cada país era ir proponiendo su hoja de ruta hacia la descarbonización que debería refrendar con Bruselas para desbloquear estos pagos, que a la vez se usarían por ejemplo para la transformación de las fábricas de coches en territorio comunitario en fábricas de coches eléctricos, la puesta en funcionamiento de plantas de baterías, subvenciones al transporte limpio, la puesta en funcionamiento de Zonas de Bajas Emisiones con la peatonalización de grandes superficies…

Las Zonas de Bajas Emisiones también han sido propuestas por España, Bruselas no obliga
En definitiva un conjunto de medidas con las que el Gobierno español ha ido ‘trampeando’ para ir accediendo a estas ayudas, unas medidas en las que el automóvil ha sido protagonista.
Gobierno en minoría
El problema es que el Gobierno de Pedro Sanchez se ha visto incapaz de poner en marcha todavía algunas de ellas por doble motivo, por un lado cuando se lo ha permitido la aritmética parlamentaria la baja popularidad de las mismas le han hecho evitarlo. Por ejemplo en la pasada campaña electoral previa a las elecciones declinó poner en marcha los peajes de carretera que afectan a todas las autopistas y autovías de la red nacional de carreteras. Por otro lado no hay que dejar de lado la minoría parlamentaria.

El Gobierno va a desarrollar un sistema de peajes dinámicos aunque bonificado
Ahora ha llegado el momento de recibir un tramo más de 7.500 millones de ayudas provenientes de estos fondos Next Generation, para lo cual debe cumplir con dos de las medidas prometidas en su día: los peajes de carretera y la subida del diésel para igualar su precio al del litro de gasolina, lo que significa que subirá 11 céntimos en cuestión de semanas, pues se eliminan las subvenciones que tiene el gasóleo desde los años 80.
El problema es que sacar adelante cada una de estas decisiones le cuesta un esfuerzo ímprobo al Gobierno, pues para poner de acuerdo a los principales partidos en los que se apoya se ve obligado a realizar numerosas concesiones de todo ámbito, pues el resto de partidos son conscientes de la posición de debilidad del Ejecutivo.
Así las cosas la doble cara de Gobierno le lleva a prometer en Europa lo que quieren oír y luego decir en España que todas estas decisiones profundamente impopulares vienen desde Bruselas.